
Por si tú quieres. Te sugiero algo sobre un libro. Te sugiero que me sugieras otro. Te sugiero volvernos librescos, o simplemente leer. Te sugiero ignorar planes para leer. Te sugiero perdernos entre las páginas de ese mundo caduco y real que es distinto aunque lo caminemos juntos. Te sugi...
lunes, 28 de diciembre de 2009
MARIPOSA DE PIEL

jueves, 24 de diciembre de 2009
FELICITACIÓN DE AVELLANEDA
Por si acaso mis palabras no os molestan, aquí os dejo algunas en préstamo para que os sintáis felicitados (además de muy queridos)
Amigos, curiosos y lectores
de uno u otro continente,
trabajadores y funcionarios,
geólogos, poetas, pintores,
sabios, músicos y demás gente,
libres, liberados y libertarios,
co pausa o de repente,
amigos generosos y buenos,
permitid que en mi vanidad,
para no desmerecer, repetidamente,
sabiendo que me echáis de menos,
os diga: ¡Feliz Navidad. Feliz Navidad!
domingo, 13 de diciembre de 2009
MÁS CONFESIONES
Admirado Arsenio, guía y amigo:
Seré muy directo en esta carta, porque últimamente no he entendido ninguna de las explicaciones que me has dado para llevar a cabo esas lecturas tan peculiares que de bien poco me han servido. Aparte de no haber entendido nada de ese libro de Antígona de Sófocles, no entiendo esta última sugerencia de leer comienzos de libros. De Antígona, me quedo con Ismene que es razonable y buena ciudadana, cosa que antes como ahora no sirve de nada, porque su rey, sus dioses, su hermana y su pueblo la despreciaban por ser respetuosa con las leyes y acatarlas y por pensar de modo prudente. Pero ya ves, Arsenio, en aquel mundo como en éste, al final se admira al que se salta a la torera todo, o sea, que sólo se educa a la gente para el fracaso. Siempre pensé que eso de Un hombre un voto era una declaración descarada de la soberbia del poder, que no nos podían estar diciendo tan abiertamente que sólo somos un voto y que nuestra importancia y nuestro interés son reducidos, muy reducidos y muy ocasionales. Respecto a lo de la lectura de las primeras líneas o páginas me dices que es esencial que el inicio de un libro me atrape, que en un inicio está la constancia de la calidad del libro, que un buen principio es el libro en sí y el resto sólo circunstancias. O sea que los libros son como nosotros, únicamente interesan al principio. Sabes que seguiré tus indicaciones pero cada vez me conviene más que me las expliques mejor, y que yo las pueda entender.
De momento te diré que he reunido los siguientes comienzos:
“Un huracán era una bandada de pájaros muy alta en la noche; una bandada blanca que se acercaba ruidosamente y de improviso era sólo la cresta de una inmensa ola que se abalanzaba sobre el barco.” Es del Último mundo de Ch. Ransmayr.
“El mar, bruñido, parecía ayer un espejo; hoy sigue mostrando la superficie tersa del cristal.” Este es de la Trilogía del vagabundo de K. Hamsun.
Te iré escribiendo más aquí, pero debo decirte que de momento me parece qie el primero trata de un barco que navega por océanos árticos y naufraga y el segundo va de una aventura marina allá por las islas del Pacífico sur. Voy a comprobarlo.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Que esta es mala tierra

Te he dicho mil veces que ésta es mala tierra, bien lo sabes; y que yo resisitía inútilmente, absurdamente entre esta miseria de nieblas, entre estas friuras; pero hoy me ha llegado el aviso, vencimiento de fatiga. Se acabó. Yo también me marcharé como las ortigas del verano pasado. La luz de la bombilla ya se ha ido y el interruptor campanea ignorante de sí mismo. Fumaré un último cigarro aquí, en la puerta. El último, de hecho. Ya sé que dejé de fumar, no me lo recuerdes más; sin embargo, guardé aquel último cigarro para cuando me venciera el cáncer, y me venció esta tierra. No, nunca fue mía. Fue tierra sobre mí, congelada y seca. Tampoco voy a cerrar la puerta ¿Para qué? si no pienso regresar. Arrancaré la enredadera al atardecer y la tiraré en el rincón con los restos secos de mi alma y de mi pasado en el pajar caído. Hace tiempo que ya no hay nadie aquí, nadie, ya te lo he dicho. Últimamente hasta las noches llegaban desde más lejos. Llegaban desganadas y podridas, sin rumores, sin sobresaltos, sin luceros, sin ruidos de esos que hace al moverse el universo. Noches espesas, como aquellas con las que nos amenazaban los misioneros, la noche de todos los tiempos ¿Recuerdas que nos gustaba repetirlo porque nos daba mucho gusto y mucho miedo? ¿Recuerdas que eufóricos de vértigo lo escribimos en las portilladas caídas de los huertos? Y mira, hace tiempo que no sé de ti. Eso es, hoy hace exactamente ese tiempo y dos meses, más o menos; de hecho, porque casi me acuerdo, te escribo sin saber si tú estás en aquel punto del atlas viejo adonde te enviaba, cada semana una vez, la yema de mi dedo ¿de cuál va a ser? Te certifico esta carta, sin saber si has recibido alguna anterior; sin saber si vives siquiera. No obstante, no te preocupes demasiado, te escribo sin líneas, sin palabras, sin letras ni acentos ni tono ni intención ni nada. Te escribo vacíamente mientras se agrandan los silencios donde ladraban todos los perros, donde gañían todos los perros, donde aullaban todos los perros. Te escribo esta carta postrera a la que tampoco contestarás. Sí, por eso y porque no debes contestar. No, ni hablar, tu recuerdo no es cosa tuya. Es sólo cosa de los demás, monopolio mío porque ya soy solo. Ni eso, ando con el pie en el estribo ¡Claro que es un hablar! Y a la vez es lo definitivo. Esta es mala tierra ¡Claro que te lo había dicho! Pero tú no sabes nada, hay que concluir con silencios de blanca y puntillo y puntilla y mucho, mucho dramatismo. Y cuando yo me haya ido, todo esto que jamás fue tuyo ni mío se diluirá en los mapas, del asiento catastral número tresmililegibleveinticincobarraseiscuatroseis, será por los jamás de los jamases Ninguna Parte. Y así quiero que conste.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Más sobre el Elogio del poeta Luis Miguel Rabanal III
lunes, 7 de diciembre de 2009
Ahí te quedas
Llegó por la derecha como una ráfaga ciega. Era plena noche, la una o la una y media, no más. El cruce estaba en plena oscuridad, ni un foco parpadeante a esas hora. Y solitario. Por eso la ráfaga sin luces pareció más ciega. La ráfaga llegó exactamente cuando yo estaba a punto de librarme, y al llegar era ya un viento poderoso. Y el viento sopló en mi reojo y me volví veloz, girando, girando, girando en un laberinto de neones mortecinos. El mundo se paró de golpe y sólo se oía aquella canción sonando en la radio como una burla al desastre, como para impedir que la tragedia se materializase. La apagué y el silencio zumbó espeso.
No sé cómo llegó ella hasta allí. Fue la primera. Lo miraba todo con parsimonia “Sal” me dijo y mi brazo izquierdo empezó a buscar el cinturón. Pero aquel no era mi brazo, sino otro muy distinto ajeno y torpe que vacilaba en la búsqueda del botón. Ella se reía suavemente, “Sal ahora” mirándome desde el salpicadero. Y salí. Salí al tiempo tibio y aturdido de esa primavera reciente. Había llegado gente. No hacían nada, no decían nada, sólo miraban compasivos esperando que ella rematase la faena, pero no lo hizo, salió, me devolvió las gafas y la voz. “Cinco. Ahí te quedas. Llegan los inútiles con sus bonitos uniformes, sus luces destellantes y sus leyes y sus ciencias incapaces. No pasa nada. No te preocupes, a los otros tampoco les ha pasado nada. Este es otro regalo. Cinco. Ahí te quedas.”.
jueves, 3 de diciembre de 2009
Más no te diga
Hoy, a estas horas, he decidido,
disculpa si otra vez voy directo,
que renuncio a tu olvido,
para mí ya estás muerto.
Se acabó ir día tras día
sujeta a tus cadenas,
se acabó descontar mis alegrías
de tu hipoteca de penas.
Tanto tiempo gasté, tanto,
que no hallo plazas ni bullicio,
donde las risas, sólo llanto,
por mis sendas, tu precipicio.
Por eso, ¡Silencio! Más no te diga.
Te regalo, en cambio, este gesto.
Ya soy en un fui tu última amiga.
Y tú ni serás mi recuerdo molesto.
martes, 1 de diciembre de 2009
Elogio del poeta II. Para Luis Miguel Rabanal

lunes, 30 de noviembre de 2009
Sobre el elogio del poeta Luis Miguel Rabanal

Pues finalmente el viernes pasado a las nueve y un punto pasadas empezó el recital-lectura. Los participantes muy dispuestos entre saludos, algún despistado, algún descolocado, el futuro editor del poeta, una breve presentación, el poema que Luis M. envió para ser leído en la ocasión, un breve documental y los turnos que se sucedieron en una atmósfera muy entregada a la obra del poeta. Quien más quien menos glosó su conocimiento y trato con Luis Miguel y el acercamiento o conocimiento de sus versos y prosas ¿Dónde encuentro este poemario? ¡Anda tienes el Libro de Citas! Sí, pero dedicado y no lo presto ¿Dónde puedo comprar Elogio del Proxeneta? No, en el Corte Inglés no me suena. Olía mucho a cerveza y poco a vodka, había rachas de silencio encendido y momentos de efusión que rompían en aplausos. Yo busqué al poeta, por si andaba por allí, estoy seguro de que andaba un poco guardado al fondo. Debía de ser el de la sonrisa socarrona y complacida que se fue justo después de que sonara el saxo y antes de el poema de ella y de los agradecimientos de su padre. De hecho iba saludarlo y a sacarlo al estrado de la vela, pero el nudo ese de la garganta se me enredó y no llegué a tiempo de obligarlo.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Lo último de César Valle
Te recordaré siempre,
ya que lo preguntas,
desnuda, como la vez
de tu última carta.
Sí, ya lo sé, a mí también me ha parecido escaso. No es queme haya sabido a poco, es que me ha parecido escaso. Pero esto es lo último que me ha enviado César Valle. Y no sé si tendrá continuación o no. ¡Qué le vamos a hacer! Suerte que ya le va quedando menos tiempo en Roma.
viernes, 27 de noviembre de 2009
¡Qué hacer!
Y finalmente me sucedió. Allí, delante de todos los presentes (no muchos por suerte)me presentaron como escritor ¿Yo? ¿Escritor? Fue como un primer bofetón, como un noqueo instantáneo. Y la presentación seguía con toda prosopopeya, obsequiosa; no me daba tregua para poder reírme de mí mismo en medio de aquel cerco de lisonjas. Era necesario rectificar inmediatamente, yo no… ¿Yo escritor? ¡Por favor! Pero estaba dicho y ratificado. Ya había sonado el aplauso de aquel público ¿Hablar ahora sería peor? ¡Quién sabe! Simplemente me era imposible hacerlo en el estado que me encontraba. La pierna izquierda bailaba enloquecida sobre un pedal inexistente. Las manos giraban convulsivamente y se aquietaban la una a la otra por turnos. El cuerpo retorcido y vuelto a retorcer no acababa de componer la posición menos incómoda del catálogo de ensayos. Los ojos buscaban febrilmente el punto exacto en que fijarse, ese en que es imposible que se crucen con ninguna mirada, ese que no es tan bajo que parezca de obseso ni alto, de engreimiento ni perdido en cualquier dirección como es propio de un memo. Y en ese momento los ojos me iban de lado a lado en un bailoteo de nervios. “Este escritor…” Sé que emití algún balbuceo, pero no llegué a oírlo porque se apagó por la insistencia. Por la insistencia y porque en ese momento el asiento se me pegó definitivamente al culo. Imposible levantarse, impensable huir, la silla tenía seis patas, yo ninguna. Estaba clavado a la silla como el niño atado en la trona ortopédicamente legal de un vehículo. Mi única esperanza, licuarme en aquella transpiración imparable que hacía no sé cuántos minutos me iba consumiendo. Miré al suelo. El charco de sudor inmenso todavía era inapreciable. Otro aplauso. Esperaban que hablase. Ya tenía la mueca compuesta, silabeé: Yo no soy escritor. Nuevo aplauso con risas. ¡Qué hacer!
jueves, 26 de noviembre de 2009
¿CUÁNTAS PALABRAS TE QUEDAN?
martes, 24 de noviembre de 2009
ELOGIO DEL POETA, LA LECTURA NECESARIA, EL ELOGIO MERECIDO.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Carta del lector
Apreciado Arsenio
Hace tiempo que te estarás preguntando sobre mí. Te preguntarás, por ejemplo, por qué hace tanto tiempo que no te escribo ni una línea. La respuesta es bien sencilla, me he dedicado a recorrer bibliotecas, clubes de lectura, me he encerrado en un par de cursos sobre literatura y análisis comparado. Me han dejado un libro de Musil, El hombre sin atributos, lo he leído y estoy deseando hablar sobre él contigo, personalmente.
Sigo empeñado en esto de significar algo en el mundo de los libros y he alcanzado una cierta notoriedad entre los aspirantes como yo. He viajado a Roma para conocer la biblioteca vaticana y estando allí conocí a César Valle. He pasado dos días con él y me ha hablado mucho sobre ti y sobre antiguos proyectos que tú ya debes de haber olvidado, según suponía él.
Volveré a tus clases pronto, cuando tenga más conocimientos para poder disfrutar de una buena discusión sobre uno de esos libros con los que siempre me has impresionado.
Saludos de tu alumno
miércoles, 18 de noviembre de 2009
polka de los apagados
cuatro relojes marcaban
mi infancia.
Rebañaban tiempos
los cuatro, por toda mi casa;
los servían en sus platos,
los revolvían, los recortaban,
en escasos minutos,
que no se veían
Y aquellos tiempos, que eran uno,
segundo a segundo,
y sin recortarse, a todos los cuatro
los engañaban.
Un día, finales de la infancia,
se suicidó el reloj de la sala.
Saltó, exactamente, puntual
hasta los añicos del suelo que lo aguardaban
desperdigados entre la maquinaria.
Sus agujas ya no,
ya no volvieron a recortar nada,
ni minutos ni cuartos
ni la de los elogios
Tres relojes, tres,
tres relojes persiguieron,
en desbandada,
las hazañas inconfesables,
los amores que a destiempo
me iban rompiendo el cuerpo,
y enredando el alma.
Andaban los tres con tres
en confusa sintonía
entre prisas y aburrimientos,
como yo, y por nada.
Ocurrió que tras este tiempo,
y otros, dejé los relojes envueltos
en el olvido de mi casa.
O yo me adentré, quién sabrá,
en los aguaceros
donde el desespero, un día
y otro, se remansaba.
no distingo las constancias
ni los toques apagados. Nada.
Ya no agitan los relojes
los silencios de las salas,
y son perros
abandonos, secretos, desdenes
¿quién sabe, quien sabe
si de aquella infancia?
lunes, 16 de noviembre de 2009
Il destino si chiama Clotilde
Me lo han regalado. Hoy. Esta noche. Esta misma noche. Me han regalado "Il destino si chiama Clotilde" de Giovanni Guareschi. Así, en italiano. Lo andaba buscando desde hace tiempo, sin fortuna ninguna. Lo buscaba porque lo recordaba de una lectura muy antigua, muy antigua y muy divertida. Ahora sabré la dimensión exacta de mi recuerdo. Ahora recordaré por qué:
Tutti erano innamorati di Clo: Pio Pis ne era pazzo. Soltanto Filimario Dublè non era innamorato di Clotilde. E questo sarebbe...
Os dejo. Me retiro a leer. Vuelvo a tener catorce años y algún mes y me apasiona el italiano. Grazie tante, Rossi.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Índice de olvidos
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Índice de olvidos
Índice de olvidos ha llamado a esta exposición el artista, Adolfo, y quizá quiso decir Elegía de noviembre, pero le llamó Índice de olvidos porque, a su oído, la voz antigua de Ovidio no dejaba de susurrar: Quidquid tentabam dicere, versus erat “todo lo que intentaba decir, verso era”. Y asintió Adolfo a esta frase triste, que ya había pintado los siete grandes cuadros, los que contienen el secreto infinito, el que carece de palabras. Siete cuadros como pilastras, siete cuadros como las nieblas que sostienen el mundo cuando empieza a difuminarse empujado por el vértigo de alguna visión sagrada. Siete cuadros, uno de la gran luna, simbolista y azul, azul ceniza; uno de cardos bellos y uno de envenenados, bien nuestros ambos; uno del artista que ha ocupado su propio espacio, para confesar quedo a la armadura de Orlando Furioso: forse altri cantera con miglior plectro, “Quizás otro cantará con mejor plectro”; uno de rostros perdidos y ruinas olvidadas en la frente de este artista, rostros de cuencas vacías, rostros sin ojos para su propia ruina; uno del regreso ya imposible del poeta de vario nombre, poeta perdido entre los adjetivos y un olvidado exilio; uno, en fin, de la Asunción. Y en torno dispuso una secreta algarabía de miradas más pequeñas, diminutos olvidos cotidianos, como un jardín apenas posible, como el perfume inextinguible de una revelación largo tiempo repetida y sin amo.
A sus cuadros han vuelto las brumas que nunca desaparecieron, los aromas de la levedad pasada, la que nos invita a morir en una mirada; las aguas quietas que son epitafios borrados, donde consta que el cielo de los hombres está vacío y su infierno, cerrado, y que la condena al silencio es el espejo de sus vidas. En ellos el mundo es un círculo y en él encajan todos los recuerdos que no hemos sabido forrar de olvido. ¡Oh, sí! Adolfo lo sabe. Sabe que para perpetuarse debe escanciar generosamente los barnices del olvido, lijar a fondo los recuerdos para que no se parezcan a sí mismos, y velar y velar y velar con el empeño de la diligencia que borra aquellas aristas que nos permiten intuir la imagen requerida para un justo olvido, la que se parece, sin ser la imagen misma.
Pasead entre estos cuadros los que habéis acudido y calculad cuánto espacio hay entre dos columnas y la muerte. Recorredlos de abajo arriba, alzad la mirada y enteraos de la hora, apenas queda tiempo de sentarse porque es noviembre y se agotan los aromas, se amortigua el aire, palidece la luz… El paraíso terrenal es en este preciso instante el final de un lamento perdido, un hexámetro, una endecha mal traducida al gris. Volved al primer cuadro donde Adolfo ha guardado el fiero cuchillo de la ausencia. En el tercero ha vertido un tósigo de amor en desesperos y el sexto lo ha cubierto con mil llagas del cansancio de sus manos, regado con sudor de dulces fatigas, el onceno está acabado con polvillo de las ansias que no cesan, que no se mitigan. Y en el final, el último aún de vuestros pasos, adonde os guían las estelas de infeliz hermosura, permaneced alerta porque sin el pintor quererlo se ha escondido el hado, siempre adverso.
Recobrad la esperanza los que esto veáis, esta muda biblioteca enmarcada sin la pesadez de los hexámetros. Pues es noviembre y está dicho que en este mes regresen a la memoria los términos placenteros de nuestros sentidos para que cada hombre sea el héroe que sigue en pie, para que la vida rinda al ocaso las cuentas de su nacimiento. Recobrad el ánimo y ved que Rilke está alzando el telón y que el escenario siempre es el de la despedida y quién no se inquieta frente al telón de su corazón. Recobrad la presencia y obrad, vosotros, que siempre sois espectadores en todas partes y nunca alzáis la mano si no es para decir adiós. El pintor, Adolfo, ha pintado y en ese retrato de familia está la obsesión de la infancia y la ignorancia del hombre y el monumento a la vida.
Ahora que habéis pasado dos veces y habéis comprendido que volveréis a pasar otras treinta más frente a estos columnarios de altas melancolías, ahora que habéis intuido los bosques de lágrimas y el sendero lejano de las sibilas, ahora que se han cerrado para siempre las nubes de la Gloria. Ahora que en silencio ha hablado Adolfo. Adiós os digo.
http://adolfoalvarezbarthe.spaces.live.com/
lunes, 9 de noviembre de 2009
CARTA A MIS AMIGOS
Carta a mis amigos
Os pido disculpas por la desaparición. Hubiera querido ir a recorrer las orillas de Ceide en otoño, pero cometí el error de volver a mi pueblo. ¡Tan bonito! ¡Tan despoblado! Con aquella casa vacía y restos huecos por todas partes, y frío, un frío viejo y desdichado. Por un paseo de una hora, semanas de melancolía. Cosas de la serotonina, según he oído decir. Después, he andado a escobazos con todos aquellos fantasmas. Y lavándome la melancolía de las manos y del bolígrafo.
El resto es otro intento de escritura que probablemente se llamará “Misericordia, 13, entresuelo”. O algo así si es que llega a verse acabado como tal. También he aprovechado para leer un poco. Algo de Eduardo Mendoza, otro libro de un autor poco conocido (otro aspirante a worstseller y algunos poemas antiguos de Luis Miguel, pocos, mezclados con un dedal de ginebra y restos de jazz que aparecieron en una emisora al azar.
En fin, disculpadme pero es noviembre, y noviembre siempre me la juega. Se lo agradezco porque me devuelve a la realidad, a esta realidad que no contiene ningún otro mes, ningún otro instante. Es como una cura que, a cambio, me permite disfrutar de olores, de sabores, de… del reino de los sentidos en pleno. Lo malo es que ese disfrute cada vez tiene más que ver con recuerdos que con realidades. Ley de vida, supongo.
Os pido disculpas, amigos, pero he vuelto, porque no me ha quedado más remedio que volver.
miércoles, 14 de octubre de 2009
CARTA DESDE ROMA
Por fin he terminado de aposentarme en Roma. Vivo en la zona de Lucerna Quirinale, en un apartamento compartido. Ya he dado los primeros paseos por Roma y te diré que más que orientarme, me he dsorientado por completo. Pero ha habido suerte y en uno de ellos encontré una librería en la que, por un precio irrisorio, pude comprar varios volúmenes primorosamente encuadernados y editados.
Hasta aquí me han llegado noticias de que en León, allá por noviembre se celebrará un congreso de literatura y qué esta vez el tema se refiere a las geografías literarias. Si hablan de Olleír ¿me avisarás? Espero que se acuerden de nuesstro común amigo Luis Miguel Rabanal.
Gracias por seguir con la publicación de mi poemario ¿De verdad sigues creyendo que mis palabras tienen seguidores? aparte de ti, claro está. Me intriga lo que me cuentas de esa profesora de geología. Por cierto, ¿por qué no publicas algún capítulo de esa novela en la que andas afanado? Y, por cierto también, apúntame al Congreso Mundial de Worstsellers. Me veo con posibilidades, con muchas posibilidades.
Un abrazo y no seas perezoso en contestarme, que te conozco.
César
viernes, 9 de octubre de 2009
Cuéntame algo de tu vida
Cuéntame algo de tu vida.
¿Te apetece un cigarrillo?
Por supuesto
¿Qué quieres que te cuente?
No sé. Algo de hoy.
¿Algo como, por ejemplo,
que no he dejado el tabaco?
Sin embargo, por fin, las brumas
bajaron al amnecer
y se encendió el aire
con arómas pálidos y toses.
¿Y qué más?
Que se me esfumó el trabajo
en los ires
y el provenir en los venires,
que en un ¡ay! llegó la tarde
y traía un crepúsculo
de cadmio.
Entonces me abrigué
con las preocupaciones,
desconfiado, por si
todavía me acechan las estrellas.
Y oí el relente que llegaba
para anunciarme que estabas esperando.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Hoy me pillas de milagro
lunes, 5 de octubre de 2009
I CONGRESO MUNDIAL DE WORSTSELLERS EN LEÓN
Como lo oís, digo, leéis. Se ha convocado el Primer Congreso Mundial de Worstsellers. Por fin. Desde luego, y fieles a nuestros principios, no contamos con financiación de ninguna clase. Las principales editoriales ya nos han confirmado por escrito que ni se nos ocurra volver a molestrarlas y en la inauguración del Congreso no habrá ninguna autoridad política, a menos que la cacemos a lazo.
Pese a todo ello, quedan convocados todos los autores ws. y autoeditores, autovendedores, autopromocionadores y crédulos del libro en general a asistir al congreso que tendrá lugar en esta ciudad durante la segunda semana de julio de 2010.
Las ponencias se celebrarán en bancos públicos y poyetes de estatuas vacíos. La comida correrá, como todo, a cargo de la auto-organización de cada de uno y el dinero de mano se podrá traer particularmente en el bolsillo.
Se seguirá el siguiente programa:
Lunes
Al despertar, desayuno: café con leche
Encuentro: para conocerse y entrega de credenciales, si es posible.
1ª ponencia: sobre la identidad y triunfos de Marcovaldo, parte 1
Comida campestre
2ª ponencia sobre la identidad y triunfos de Marcovaldo , parte 2.
Merienda
3ª ponencia sobre la financiación de los worstsellers y el mundo de los premios.
Mesa redonda.
Martes, miércoles, jueves y viernes sábado continuarán sobre poco más o menos.
El último día se entregarán los reconocimientos oficiales de worstsellers a nivel universal.
Todos los interesados se pueden inscribir en el correo de este blog, y ya veremos.
jueves, 1 de octubre de 2009
UN LUGAR ADONDE IR
Estimado y admirado Arsenio
He de confesarte que estos últimos días, cuarenta y siete, no he leído una línea a derechas. De hecho, no he leído. Debo de andar en crisis por lo que oigo decir a gentes que, aparte de ti, se toman mucho interés por esta afición mía que tú andas cultivando. Y eso de crisis me suena mal. Me suena mal porque por dos veces, haciendo los ejercicios de rima que me ocupan las tardes, me ha salido la coincidencia con tisis, (dícese tuberculosis). O sea, que es malo.
He leído algo de ese Cela que viajó por
P.D. Llevo una libreta, aunque no sé muy bien para qué. Seguro que acabo pintarrajeando carreteras en ella.
viernes, 25 de septiembre de 2009
EL AMOR ES UN CENICERO
Claro. Esto es,
este cenicero.
Ya gastado y un poco molesto.
Es el mismo, recuerda,
el mismo que te regalé,
una corona transparente,
fiera filigrana,
ancho campo de proyectos
nuestros;
reo de horas aleladas
y de restos en humo
y de hedor infecto,
una aspillera de colillas
guardando secas toses
y profundas iras,
predicciones caducas
de grisuras,
de fracasos,
de abrazos,
de abrazos,
de abrazos.
Que el amor es un cenicero
y yo un vicioso,
sin tabaco,
en pleno desespero.
jueves, 17 de septiembre de 2009
Chuflas de primera mano
miércoles, 16 de septiembre de 2009
CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO III
Estimado Arsenio, mentor
Te escribo esta carta y sé que escribirla es una vergüenza pues es para decirte que he empezado varias veces los libros que me pediste que leyera pero no he podido pasar de las primeras líneas. El caso es que las leo y las releo y como no les encuentro sentido, me enfado y cierro el libro que haya tocado. ¿De verdad dices eso de que el Quijote y la Metamorfosis son obras maestras? A mí me parece que son dos grandes tomaduras de pelo. Lo comenté el otro día con Ovidio, esto que te digo, y me espetó que esto me pasaba por ser racionalista. Supongo que esto de ser racionalista es bueno porque Ovidio es un buen amigo y no me insultaría por opinar sobre unos libros tan escasos de interés.
Me explico, en el de La Metamorfosis de Kafka, el libro empieza con una tontería y termina nada más empezar. Fíjate tú si no que dice:
Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto.
Y ya está. Acaba de fastidiar el cuento, porque, vamos a ver, si se titula La Metamorfosis y nada más empezar la metamorfosis ya ha concluido pues adiós historia, por eso no soy capaz de seguir leyendo. Por eso y porque no hay quien se crea que un hombre se puede convertir en un insecto horrible. Hasta yo, con lo bruto que soy, sé que se puede ser un cerdo, o comportarse como un perro, pero convertirse en … esto es una tomadura de pelo y no lo voy a leer.
El otro, el del Quijote, es otro que tal. El autor resulta ser un incapaz. No sabe donde ocurre la historia (En un lugar de la Mancha) y eso que la comarca no es muy grande. Ni tiene interés en saber cuál es (de cuyo nombre no quiero acordarme. El resto son tonterías del estilo, que si tenía un galgo corredor ¿qué galgo no lo es? Lanza en astillero (pues claro, donde debe estar).
Mira, Arsenio, yo así no puedo leer. Búscame joyas de la literatura, grandes obras que muestren lo importante, lo esencial, que contengan profundidad de ideas, y no tonterías de estas que sólo sirven para que te den un premio en un pueblo o para presumir de listo y alucinar a la gente crédula
sábado, 12 de septiembre de 2009
¡Qué bonito! León Ciudad Literaria
La última ocurrencia de las autoridades culturales y sus agentes, culturales también, es pedir la declaración de Ciudad Literaria para León. Y en esta petición todo es magnífico. O eso me parece a mí que en estos términos soy un ignorante a punto de ser dos en cuanto dé rienda suelta a mis preguntas, a saber:
¿Quién que esté investido de la gracia y el numen concede tal distinción?
¿Se invoca vía ouija a Shakespeare, Dante, Cervantes, Ovidio, etc.?
¿Qué cualidades debe reunir una ciudad literaria?
¿Quién presenta los avales?
¿Qué infraestructura se precisa para el aluvión de lectores que el título puede traer o atraer?
¿Cuánto costará diseñar el logo? ¿A quién se le pagarán? ¿Se pintará en todas las calles de León y Alfoz?
¿Se convertirá León en parque temático de los libros?
No puedo con tanta ilusión y ya estoy esperando la declaración universal de Ciudad Literaria mundial. Todo va a cambiar. Habrá trabajo para todos como guías de lugares santos, místicos y singulares. Ya veo a la concejala saltando de alegría, a sus agentes (culturales) saltando de alegría, a la municipalidad y el pueblo de León saltando de alegría.
Ningún lugar se merece esta distinción si no es León. Aquí se puede visitar la casa donde vivió Juan del Enzina (y comer un helado), la celda donde penó Quevedo (si tienes dinero para ello), por estas calles es fácil seguir la huella de Fr. Luis de León (sólo hay que seguir las indicaciones), de Paul Auster (por la cara), la ciudad donde tiene su segunda casa la autora de Harry Potter, la que siempre quiso visitar Tolstoi...
¿Y la nómina? Es extensa en esta ciudad nacieron los mejores escritores de Villablino, Villafranca, La Coruña, Sabero, Riello, Astorga, Sahagún, La Bañeza, S. Pedro de las Dueñas… ¿Han usado para ella el libro de Francisco Martínez?¿o la web tan cacareada?
Esta ciudad ha sido generosa con sus hijos. ¿Quién no recuerda los homenajes a Carnicer, Pereira, Panero, Fernández Santos, Luis M. Rabanal…? ¿Quién no recuerda sus famosos simposios de más de cuarenta años? Esta ciudad que conserva la memoria de las revistas literarias, en terrenos de Mr. Alzehimer. Esta ciudad que programó una feria del libro y nos aburrió con un cambalache que nadie sintió como propio y que murió por inanición, aunque lo nieguen. Esta ciudad que hace cursos sobre literatura en S. Marcos y en la universidad de Bebazana. Esta ciudad que editaba los libros de la Calle del Pez (¡Ah, no! Eso era en la diputación).
¡Qué bien! León será ciudad literaria y, por fin, podremos celebrar un encuentro mundial de worstsellers, como diría Graciela. ¡Qué ilusión, Luis Miguel, qué ilusión!
lunes, 7 de septiembre de 2009
Un revuelo del aire
Un revuelo del aire es un poema incluido en el último poemario de César Valle Y allí estaban las palabras.
Un revuelo del aire,
apenas un viento,
me ha devuelto a mi madre
en un recuerdo.
Y a mi padre también,
cuando llegaba enero.
Un revuelo del aire
con aroma a brezo
trajo el susurro
de las manos de ella
y fatigas de artesa en harina
y trajines antiguos
repartidos por tintineos
de pucheros,
enormes en la casa llena.
domingo, 6 de septiembre de 2009
He encontrado esto, Graciela, que seguramente habla de ti.
En algún lugar de la red encontré esto y lo traje aquí porque seguramente te nombra, aunque sin decirlo exactamente.
Una interesante información apareció en el diario The Guardian de Inglaterra donde hablan de unas estadísticas que añaden algunos datos fundamentales al tema de la elaboración de contenidos para la web y la lectura. Se habla, en concreto de la regla del 1%, que implica lo siguiente: de 100 personas que están en la web navegando, sólo 1 crea contenidos originales, 10 interactúan (hacen comentarios o sugieren modificaciones) y las 89 restantes sólo miran lo que ocurre y no dicen nada. Por supuesto que relaciono esto con algunas de las cosas que ya he comentado en el blog con anterioridad y que tienen que ver con cuántas personas de las que pasan y leen, comentan y ahora se añade la pregunta sobre cuántos de ellos crean sus propios conenidos en otros sitios. Ahora que lo pienso, la mayoría de las personas que me dejan comentarios acá, tienen sus propias bitácoras pero hay los que no. Otro dato muy interesante del artículo de The Guardian es el que se refiere a la Wikipedia, el ejemplo por excelencia de la creación colectiva en internet: el 50% de los artículos de la wikipedia son escritos por apenas el 0,7% de sus usuarios, estamos hablando que de 1000 personas que leen la Wikipedia (que es probablemente una de las fuentes más citadas de la red), sólo 7 elaboran contenidos y la alimentan. Después de recordar el ya mencionado porcentaje de 20% de quienes "dicen algo" contra 80% que pasa silenciosamente, el autor del artículo cita a Horowitz, de yahoo, quien ratifica que sólo el 1% de los usuarios llega a formar un grupo y el 10% participa y eventualmente elabora contenidos propios. Todos somos teóricamente autores en este mundo de la internet pero solamente el 1% de nosotros elabora, efectivamente contenidos propios. ¿Hay algo de malo en eso? No, siempre y cuando el 100% de los que puedan beneiciarse lo haga. Sigo pensando, sin embargo, que aún faltan muchos sin voz que pueden hablar. Hacerlo por boca de otros no está mal, con lo cual, se incentiva, de alguna manera la "responsabilidad" de quienes nos tomamos esta bitácora en serio. Igual me quedan muchas preguntas por fuera, una de las cuales es, para mi, ¿qué debemos considerar como contenidos de autor? ¿Qué son contenidos originales? Me quedo pensando en MySpace. La vida de cada quien es única, y así lo es su palabra... Quizás alguien me pueda ayudar a pensar...
viernes, 4 de septiembre de 2009
Fragmento sin número ni sitio donde ponerlo
Dice César Valle (y a mí no me toca creerlo) que este poema es para quien lo identifique primero. Que es como un premio, vaya, o algo de eso. Que tiene destino en una persona (que aquí no se nombra) y esta debe reclamarlo primero enviando su título, por ejemplo, en un correo.
¿Le he preguntado a la lluvia?
¿Por ti?
Seguramente, no.
Pero en los cristales, el aguacero
ha escrito, a borbotones, cinco,
cinco, no más, deseos.
Decían (ilegible),
no vengas que te espero;
olvídame eternamente cada día;
repito, repito, repito, repito,
ya no te quiero;
desespera, porque nunca
sucederá esto.
Lo leí en los cristales ayer,
en un descuido,
con las yemas de mis dedos.
viernes, 28 de agosto de 2009
CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO II
Admirado Arsenio, amigo y mentor
He tardado en contestar a tu última (carta) no porque no haya seguido tus indicaciones, sino porque ya sabes que me cuesta poner concierto en mis ideas y, más aún, redactarlas de modo que se entienda todo a la primera, sin necesidad de circunloquios y explicaciones. Asistí a la conferencia, como me indicaste, y estuve muy atento todo el tiempo, incluso me propuse ser participativo, pero muy a mi pesar te escribo que no me enteré de nada de lo que allí se dijo. Lo escuche todo, sin perder ripio y aun creí que era fácil pues hablaban en esta lengua castellana. Sin embargo cuando intenté resumir en unas líneas lo escuchado, la mano derecha se me quedó inerte (con la izquierda, como bien conoces, no sé escribir). Comprendí que no sabía nada de lo dicho. Y todavía dudo si Mefistófeles era el que vendió su alma o no. A mí me pareció que eso de no envejecer estaba bien, pero luego dijeron que no, y desde entonces no consigo pasar de lo de la condena metafísica. Incluso me parece que lo de amar a tantas mujeres está bien y que te correspondan es la leche estupendo, a no ser porque en mi caso es imposible, por cosas evidentes que no son de explicar aquí. Y ahí te va la valoración, el libro de Doctor Fausto está bien, y me atrevo a decir que es muy bueno pues que, a lo que dijeron no acerté con casi nada y, por supuesto, no di con las “lecturas ulteriores” ni con los “símbolos subyacentes” ni seguí las “pautas de la interpretación semiótica del grupo de Limoges” (no las encontré).
Como conclusión te digo que ha supuesto un esfuerzo descomunal (por mi parte) y que me han quedado pocas ganas de leer otro libro ahora. No obstante, no te preocupes, seguiré cultivándome.
Tu amigo y servidor.
Lucas Lucillo
domingo, 23 de agosto de 2009
¡Y he comprado tantos libros!
viernes, 14 de agosto de 2009
Fragmento 3 de Alma Adentro
que piensas escribirme.
Dice, sin fecha, saludos,
algo breve de tu estado;
y expone, en orden muy exacto,
un capricho, un deseo,
un reproche,
una lista de abrazos por encargo,
un pequeño dictado de esperas
y que de nuevo has soñado
-no recuerdas bien qué-
anteanoche con mis manos.
Punto y aparte.
domingo, 9 de agosto de 2009
CARTA PARA MOUNTAIN VIEW
ENTRE BROMAS Y VERAS II
lunes, 3 de agosto de 2009
ENTRE BROMAS Y VERAS
Si alguien tiene interés en conocer más de esto sólo tiene que alzar el dedo, y que yo lo vea, entonces lo contaré.
Recen que salga bien, que en ese pueblo tienen mucha puntería con las piedras.
jueves, 30 de julio de 2009
Fragmento 13 de ALMA ADENTRO
que no has pronunciado?
Tal vez
les diga tu dirección,
las encierre en un viento esclavo,
envueltas en tinta fresca,
con urgentísimo recado
o, tal vez,
simplemente te las envíe
un cobro revertido
cuando te hayas
marchado
domingo, 26 de julio de 2009
¿Quién recitará este pobre poema?
¿Quién lo leerá siquiera?
¿Quién se tomará la molestia
de saber a quién iba dirigido,
de saber quién fue ella,
cómo empecé a amarla,
casi por descuido,
y cómo desesperadamente la amé
hasta más allá del olvido?
¿A quién le importará
si era dulce y bonita y delicada,
si yo le gustaba
,si ella me correspondía,
si me regaló su tiempo,
si alcancé sus labios,
si paseábamos en medio
de un nudo de abrazos;
si yo realmente la merecía?
¿A quién le importará
si fue o no mía,
si la tuve y después,
otra vez, la deseé
mientras me abandonaba,
mientras yo manipulaba
la tristeza, para que estallara
a la hora prevista:
cuando ella se borraba,
en este pobre poema,
de los versos que yo escribía?
miércoles, 8 de julio de 2009
DESDICHA DE SÁBADO
Me duele la voz de tanto sábado,
de cada hora de todos los sábados,
de tanta mañana de sábado,
de tanta y tanta tarde de sábado
con sus frases neutras para lugares predestinados,
con su reguero anticipado
de adioses, con sus sombras de besos acabados.
¡Estoy harto de que por todas partes sea sábado!
Sábado incluso en el tiempo que habitas en mi costado,
aún por las calles que paseamos separados,
sin tocarnos mientras sea sábado.
Porque te miro en silencio y es sábado,
te miro lejano y es sábado,
y si dejo de mirarte sigue siendo sábado,
el mismo sábado, otro sábado,
siempre sábado, sólo sábado.
Incluso en mis venas es sábado
y en mis dedos cansados
de tanta poesía, de tanta ansiedad de sábado,
de la densidad de mis besos, hechos de la palabra sábado.
Cuando al fin la noche ha tronado
y durante una centella es sábado
pienso en quienes han esperado
este día, en quienes lo han deseado
en la parte del mundo que he odiado
porque me guarda todavía algún sábado.
jueves, 2 de julio de 2009
La soledad es pura química
La soledad ha sido desvelada en una fórmula química. No recuerdo exactamente la fórmula. Es decir, no la recuerdo ni exactamente ni de modo aproximado. Tenía que ver con el defecto de producción de una enzima impronunciable. Una de esas enzimas que te deciden el futuro en un plis por una sobrecarga en la información aportada por un pulso electromagnético de baja intensidad. Uno de esos que escapan al control de los nudos de información neuronal.
La soledad es una fórmula química y yo ya no me preocupo. Mi soledad no es producto de inadaptación o inadecuación a las normas que hacen felices a todos. Ya no es motivo de mi aislamiento la repulsión que produce mi imagen, el sonido desagradable de mi voz, la repugnancia de mi excesivo olor corporal o ese gesto desagradable que luce mi cara. Mi soledad también es una fórmula, un capricho de la ciencia; nada que ver con el destino, nada que ver con la sociología ni la sicología.
¡Cómo he vivido de engañado! Para mi soledad ya no necesito a nadie ni la aliviaré con música, tampoco con poesía. Un tratamiento, apenas una píldora, me volverá sociable, agradable, aceptable, dócil, domadito y feliz a tiempo completo.
Me curaré y ya no os volveré a necesitar nunca.
jueves, 25 de junio de 2009
IBA A DECIR ADIÓS
Claro y
Compuse las palabras,
Órdené los gestos,
Pero al fin resultó un hastaluego.
Iba a decir adiós, claro,
Con el perfume último de la tarde,
Junto a la misma expiración de las sombras
Y resultó un hastaluego.
A decir adiós
Me empujaron las resultantes
del mundo entero y cuatro,
o cinco,
intencionados consejos,
y un hastaluego.
Decir adiós,
Sólo adiós y ya está,
Fue un simple,
Anodino desacuerdo,
Disfrazado
De hastaluego.
Adiós
Dije por callar,
Claro está,
Para siempre
El te quie…
En fin, en fin,
Y ahora sin palabras,
Hasta luego.
miércoles, 24 de junio de 2009
ALMA DE TANGO DE GRACIELA ARGËLLO II

Se acusa al tango de danza machista, pero ese análisis deja de lado sutiles realidades que conviene conocer.
Es real que la mujer en el tango debe estar absolutamente entregada a respetar las delicadas indicaciones del varón que la guía.
Ella debe interpretar sus intenciones y asumirlas en fracciones de segundos, sin oponerle resistencia alguna.
El hombre conduce y la mujer le sigue, adivinando casi, sus deseos. De no ocurrir esa simbiosis mágica, un baile tan lleno de alternativas, figuras, y dibujos ensortijados como es el tango, se convertiría en una torpe sucesión de forcejeos.
Dije ya, que el hombre guía, pero debe saber hacerlo, y ése es el secreto, que sólo quienes lo bailamos entendemos cabalmente, y por eso podemos decir que no es una danza machista.
Al contrario, el tango desnuda en el hombre todas las aristas de su sensibilidad, como ninguna otra danza.
Primero, porque debe estar siempre atento a proteger a su dama, él la desplaza por un salón lleno de parejas, creando con su abrazo un espacio seguro en que la envuelve, sin permitir que otros la rocen.
Es el que busca los espacios, pues ella casi siempre está retrocediendo.
Pero no es eso lo importante. Lo que hace del verdadero tanguero, un galán considerado y gentil, es la imperiosa necesidad de saber conjugar cabalmente la fuerza justa para transmitir el pedido de un movimiento dado, con la extrema delicadeza requerida para no desbaratar la magia del momento.
Un roce ligero de la mano, o de las puntas de los dedos apenas, un movimiento muy sutil de la muñeca, un pie que se estira para detener un giro, o un torso que se inclina para inducir la respuesta de un balanceo del talle, todo debe ser firme y neto para que la mujer comprenda qué se espera de ella, pero también amable, suave, nunca intrusito; siempre considerado, nunca una agresión
.Y entonces se da la magia, y los complicados dibujos de la danza fluyen naturalmente sin rupturas, sin titubeos. Por eso digo que el tango bien bailado no es machista. Porque la mujer sólo complace al hombre cuando él genera, de manera sutil y siempre amorosa, un espacio en el que hacerlo, produce una gozosa conjunción para ambos.
martes, 23 de junio de 2009
ALMA DE TANGO DE GRACIELA ARGÜELLO I
El reto era escribir sobre el tango y llegarnos a sus figuras de la mano de una bailarina infatigable. Y el reto cruzó el mar y encontró el abrazo malevo de Graciela y danzó pegadito y sensual y en vuelta y vuelta volvió hecho palabras. Disfrútenlo no más que en este bailongo no le falta de nada. Y es Graciela quien escribe.
ALMA DE TANGO.
Es el tango una filigrana de amor en movimiento.
Es seducción, sugestión, sensualidad y conquista.
Durante los dos o tres minutos que dura un tango, se suspende para la pareja que baila, la existencia misma del mundo.
Sólo hay dos, que entretejen una historia aunque no se conozcan, y aunque nunca vuelvan a verse.
Eso es el tango argentino. Así se baila en las milongas de mi país.
No es el tango tan mal representado por las películas yanquis o europeas, donde un hombre y una mujer con los brazos estirados como apuntando a un blanco lejano, se dirigen a hacia él medio de costado, y en marcha forzada casi militar.
Ni es tampoco ese juego de volatineros que lamentablemente se ha puesto de moda para hacerlo más atractivo como show, donde la destreza acrobática le va quitando espacio al juego de seducción y a la intención erótica de los que tan cargado está el verdadero tango argentino.
A veces, raramente, algunos bailarines consiguen incorporar una que otra acrobacia -nunca más de un par-sin que se pierda el erotismo. Esos son verdaderos maestros, pero son los menos.
Por otro lado, si en las pistas atestadas de parejas de los verdaderos salones de tango se bailara con semejantes saltos y revoleos, debería haber una ambulancia permanentemente en la puerta, recogiendo heridos .
Pero eso no es tango. El tango es un juego de dibujos complicados que requieren destreza y agilidad, sí, pero que casi nunca se desprenden del apretado abrazo. Las piernas se entrelazan, las miradas se anudan, las mejillas se rozan, y en el aire, la pasión se respira.
Porque eso es el tango: un alarde de amor que se consuma en la danza
lunes, 22 de junio de 2009
LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS
¡Que llega el verano y no sabes qué leer! Aquí va una sugerencia. Después, si lo leéis, contadme qué os pareció.
LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS
de Paolo Giordano
Ahora que cada vez menudean más las novelas sobre autistas, esta es una joyita por la percepción tan directa y sencilla de la peripecia vital de estos dos seres perdidos de sí mismos por la unicidad de su carácter. Condenados a estar siempre unidos por el destino pero separados por la vida, o por su propia singularidad.
Real como la vida misma.
domingo, 21 de junio de 2009
VIDA Y DESTINO
miércoles, 3 de junio de 2009
¿CÓMO ES ELLA?
¿Quieres saber como es ella?
¿Quieres saberlo sin metáforas,
saberlo sin juegos de palabras,
realmente saberlo,
saberlo así sin imaginarla?
Pues imagina que cada letra
Es tan dulce en su boca
Que no puedo besarla;
Es tan dulce en su nombre
Que no me atrevo a nombrarla;
Es tan dulce en su amor
Que no me atrevo a desearla.
Y, sin embargo, en cuanto puedo
Repaso su espalda,
Abrazo sus dedos,
Acecho su mirada,
Me aprieto en su cuello.
Y sé que, aunque la tenga lejos,
Me empujarán hacia ella
El continente entero
Con sus cuatro fuerzas,
El mundo entero
Con su gravedad secreta,
El universo entero
Con cada giro de los planetas.
Sé que, aunque la tenga lejos,
Por acercarla sellarán alianza
Sendas, rutas, caminos y carreteras;
Que me arrojará a su encuentro
Cuanto en la vida se mueva.
Si esto no te basta, añadiré
Que es tan densa su voz risueña
Que temo desafinarla,
Que su palabra es tan severa
Que temo desafiarla,
Que es tan dura toda ella
Como sus promesas,
Pero como sus amenazas
Tan tierna.
¿Quieres saber quién es ella?
Es la dueña de cada sílaba
Y quien quiero que lo sea.
viernes, 29 de mayo de 2009
DE TODOS LOS QUE PASAN POR ESTE BLOG II

Y ¡Cómo no! Graciela, con su rumor mineral que todo lo afianza, reescribe sinceramente unas líneas para llenarlas de la verdad sencilla que sólo destilan las palabras que vienen de lejos ¡tan cerca!
Te olvidé tantas veces, que ya casi no puedo recordar cuánto dolíó cada olvido.
Y es por eso que vuelvo una y otra vez a olvidarte.
Cada vez que me lastimas, te olvido.
Cada vez que me mientes, te olvido nuevamente.
Cada vez que te marchas, cada vez que me olvidas.
Y son tantas las veces, que ya no caben en mi memoria otros nuevos olvidos.
Y aquí estoy, olvidada, olvidando, y no obstante, cada vez que regresas se me olvida, que ya te había olvidado.
Un beso
Graciela