lunes, 11 de julio de 2011

PARA ENTRAR ASÍ, SALVAJEMENTE,

De ESTE FILÓN DE DESAMPAROS

PARA ENTRAR ASÍ, SALVAJEMENTE,

Vaya por delante que yo

no soy poeta.

Y sin embargo fui

condenado a la poesía.

¿El cómo…?

Digamos que

a las 8 de una tarde,

(sin anotación en el calendario)

las palabras

del poeta

sonaron suaves

en el rincón más lastimoso

de la sala, justo a mi lado.

Y no las diferencié

de las otras, corrientes,

adecuadas para murmuraciones.

Vaya por delante que yo

no aprecio la poesía.

Sin decirlo, me has preguntado,

poéticamente,

si yo te amo.

Y no puedo responderte que

mi corazón se ha hecho pedazos,

o que mis dedos sólo

padecen

un vocablo obsesionado;

ni que mis ojos,

por la ausencia

de tu sombra,

hace tiempo que cegaron;

o que mis pies han desandado

los rumbos impensables

de muchos deseos impensados.

¡Si yo te amo!

Seguramente, no.

Creo yo que para entrar así,

salvajemente,

en tu pensamiento…

Dime

¿Cuánto durará lo preguntado?

CÉSAR VALLE

8 comentarios:

Rayuela dijo...

es bello, muy bello

buena elección


beso*

AVELLANEDA dijo...

Gracias, Silvia. Celebro que te guste.

Graciela L Arguello dijo...

A una pregunta como ésa, de semejante poeta, sólo se le podría contestar: "cuanto dure tu respuesta y aún más".
Un beso

AVELLANEDA dijo...

Te atreves a dar tu respuesta como aquella otra sobre el olvido, Graciela?

Graciela L Arguello dijo...

Para no ser poeta,
tu pregunta ha sido
la mejor poesía.
La que esperé por años,
la que soñé mil noches,
la que recitará ya siempre
mi voz enamorada
Por entrar de este modo
tan salvaje y extraño,
ya ganaste un espacio
en toda antología.


(Siempre recojo el guante, mi poeta querido). Un beso Graciela

Azul dijo...

Supongo que el deseo es que preguntado sea eterno.¿La poesía alienta ese deseo? Creo que un poquito al menos, sí.

AVELLANEDA dijo...

La respuesta más oportuna, Graciela. La que es un halago sin ser un enojo.

AVELLANEDA dijo...

Azul, tienes razón. La poesía y el deseo son la materia de un mismo aliento.