Por si tú quieres. Te sugiero algo sobre un libro. Te sugiero que me sugieras otro. Te sugiero volvernos librescos, o simplemente leer. Te sugiero ignorar planes para leer. Te sugiero perdernos entre las páginas de ese mundo caduco y real que es distinto aunque lo caminemos juntos. Te sugi...
jueves, 25 de junio de 2009
IBA A DECIR ADIÓS
Claro y
Compuse las palabras,
Órdené los gestos,
Pero al fin resultó un hastaluego.
Iba a decir adiós, claro,
Con el perfume último de la tarde,
Junto a la misma expiración de las sombras
Y resultó un hastaluego.
A decir adiós
Me empujaron las resultantes
del mundo entero y cuatro,
o cinco,
intencionados consejos,
y un hastaluego.
Decir adiós,
Sólo adiós y ya está,
Fue un simple,
Anodino desacuerdo,
Disfrazado
De hastaluego.
Adiós
Dije por callar,
Claro está,
Para siempre
El te quie…
En fin, en fin,
Y ahora sin palabras,
Hasta luego.
miércoles, 24 de junio de 2009
ALMA DE TANGO DE GRACIELA ARGËLLO II

Se acusa al tango de danza machista, pero ese análisis deja de lado sutiles realidades que conviene conocer.
Es real que la mujer en el tango debe estar absolutamente entregada a respetar las delicadas indicaciones del varón que la guía.
Ella debe interpretar sus intenciones y asumirlas en fracciones de segundos, sin oponerle resistencia alguna.
El hombre conduce y la mujer le sigue, adivinando casi, sus deseos. De no ocurrir esa simbiosis mágica, un baile tan lleno de alternativas, figuras, y dibujos ensortijados como es el tango, se convertiría en una torpe sucesión de forcejeos.
Dije ya, que el hombre guía, pero debe saber hacerlo, y ése es el secreto, que sólo quienes lo bailamos entendemos cabalmente, y por eso podemos decir que no es una danza machista.
Al contrario, el tango desnuda en el hombre todas las aristas de su sensibilidad, como ninguna otra danza.
Primero, porque debe estar siempre atento a proteger a su dama, él la desplaza por un salón lleno de parejas, creando con su abrazo un espacio seguro en que la envuelve, sin permitir que otros la rocen.
Es el que busca los espacios, pues ella casi siempre está retrocediendo.
Pero no es eso lo importante. Lo que hace del verdadero tanguero, un galán considerado y gentil, es la imperiosa necesidad de saber conjugar cabalmente la fuerza justa para transmitir el pedido de un movimiento dado, con la extrema delicadeza requerida para no desbaratar la magia del momento.
Un roce ligero de la mano, o de las puntas de los dedos apenas, un movimiento muy sutil de la muñeca, un pie que se estira para detener un giro, o un torso que se inclina para inducir la respuesta de un balanceo del talle, todo debe ser firme y neto para que la mujer comprenda qué se espera de ella, pero también amable, suave, nunca intrusito; siempre considerado, nunca una agresión
.Y entonces se da la magia, y los complicados dibujos de la danza fluyen naturalmente sin rupturas, sin titubeos. Por eso digo que el tango bien bailado no es machista. Porque la mujer sólo complace al hombre cuando él genera, de manera sutil y siempre amorosa, un espacio en el que hacerlo, produce una gozosa conjunción para ambos.
martes, 23 de junio de 2009
ALMA DE TANGO DE GRACIELA ARGÜELLO I
El reto era escribir sobre el tango y llegarnos a sus figuras de la mano de una bailarina infatigable. Y el reto cruzó el mar y encontró el abrazo malevo de Graciela y danzó pegadito y sensual y en vuelta y vuelta volvió hecho palabras. Disfrútenlo no más que en este bailongo no le falta de nada. Y es Graciela quien escribe.
ALMA DE TANGO.
Es el tango una filigrana de amor en movimiento.
Es seducción, sugestión, sensualidad y conquista.
Durante los dos o tres minutos que dura un tango, se suspende para la pareja que baila, la existencia misma del mundo.
Sólo hay dos, que entretejen una historia aunque no se conozcan, y aunque nunca vuelvan a verse.
Eso es el tango argentino. Así se baila en las milongas de mi país.
No es el tango tan mal representado por las películas yanquis o europeas, donde un hombre y una mujer con los brazos estirados como apuntando a un blanco lejano, se dirigen a hacia él medio de costado, y en marcha forzada casi militar.
Ni es tampoco ese juego de volatineros que lamentablemente se ha puesto de moda para hacerlo más atractivo como show, donde la destreza acrobática le va quitando espacio al juego de seducción y a la intención erótica de los que tan cargado está el verdadero tango argentino.
A veces, raramente, algunos bailarines consiguen incorporar una que otra acrobacia -nunca más de un par-sin que se pierda el erotismo. Esos son verdaderos maestros, pero son los menos.
Por otro lado, si en las pistas atestadas de parejas de los verdaderos salones de tango se bailara con semejantes saltos y revoleos, debería haber una ambulancia permanentemente en la puerta, recogiendo heridos .
Pero eso no es tango. El tango es un juego de dibujos complicados que requieren destreza y agilidad, sí, pero que casi nunca se desprenden del apretado abrazo. Las piernas se entrelazan, las miradas se anudan, las mejillas se rozan, y en el aire, la pasión se respira.
Porque eso es el tango: un alarde de amor que se consuma en la danza
lunes, 22 de junio de 2009
LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS
¡Que llega el verano y no sabes qué leer! Aquí va una sugerencia. Después, si lo leéis, contadme qué os pareció.
LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS
de Paolo Giordano
Ahora que cada vez menudean más las novelas sobre autistas, esta es una joyita por la percepción tan directa y sencilla de la peripecia vital de estos dos seres perdidos de sí mismos por la unicidad de su carácter. Condenados a estar siempre unidos por el destino pero separados por la vida, o por su propia singularidad.
Real como la vida misma.
domingo, 21 de junio de 2009
VIDA Y DESTINO
miércoles, 3 de junio de 2009
¿CÓMO ES ELLA?
¿Quieres saber como es ella?
¿Quieres saberlo sin metáforas,
saberlo sin juegos de palabras,
realmente saberlo,
saberlo así sin imaginarla?
Pues imagina que cada letra
Es tan dulce en su boca
Que no puedo besarla;
Es tan dulce en su nombre
Que no me atrevo a nombrarla;
Es tan dulce en su amor
Que no me atrevo a desearla.
Y, sin embargo, en cuanto puedo
Repaso su espalda,
Abrazo sus dedos,
Acecho su mirada,
Me aprieto en su cuello.
Y sé que, aunque la tenga lejos,
Me empujarán hacia ella
El continente entero
Con sus cuatro fuerzas,
El mundo entero
Con su gravedad secreta,
El universo entero
Con cada giro de los planetas.
Sé que, aunque la tenga lejos,
Por acercarla sellarán alianza
Sendas, rutas, caminos y carreteras;
Que me arrojará a su encuentro
Cuanto en la vida se mueva.
Si esto no te basta, añadiré
Que es tan densa su voz risueña
Que temo desafinarla,
Que su palabra es tan severa
Que temo desafiarla,
Que es tan dura toda ella
Como sus promesas,
Pero como sus amenazas
Tan tierna.
¿Quieres saber quién es ella?
Es la dueña de cada sílaba
Y quien quiero que lo sea.