Por si tú quieres. Te sugiero algo sobre un libro. Te sugiero que me sugieras otro. Te sugiero volvernos librescos, o simplemente leer. Te sugiero ignorar planes para leer. Te sugiero perdernos entre las páginas de ese mundo caduco y real que es distinto aunque lo caminemos juntos. Te sugi...
lunes, 11 de enero de 2010
Una curiosidad sobre el blog de las bibliotecas municipales de León.
domingo, 10 de enero de 2010
EL ESTÚPIDO MOMENTO

Hoy comienza a colaborar en este espacio Martín Nido (Labor de Rey, 1980). Dice que él cree que es un antipoeta, un descuidador de letras, uno que pasa cerca y mira lejos por si la gloria pasada ya anda de vuelta, que quiere ser muy leído pero que sabe que eso en su caso no cuenta, que pide un espacio y ofrece a cambio todas las líneas que pueda. Hoy llega hasta aquí con el fragmento inicial de su poemario Las quince hojas de la patata.
Ya no hay espacio para la certeza,
Ahora que concluye la duda del tiempo.
Llegan los días del viento hasta las cenizas
De nuestros días, hasta nosotros los infelices
Que creíamos en la felicidad sostenible,
En los espacios sin humos, en los sexos seguros,
En los seguros a todo riesgo, en los deportes de riesgo,
En el lenguaje no sexista de los cetáceos y de las abejas,
En la música de los planetas y en la infalibilidad de los cometas.
Ya no hay tiempo para la huida ni lugar,
Es el tiempo previo a la paz y sus tragedias.
Es el estúpido momento de la guerra.
viernes, 8 de enero de 2010
¡A LEER, A LEER QUE LA ZARZA VA A ARDER!
Esta noticia ha sido tomada del Diario de León de hoy mismo, que anuncia la publicación, y presentación inminente, de este último poemario; que como todo lo de ella, será digno de leer y disfrutar."La escritora María Ángeles Basanta acaba de sacar a la luz Arde la zarza , su último poemario, «una alegoría que vuelve a las raíces de lo que son las bases de la cultura occidental, trabajando forma y fondo a conciencia, música y ritmo», según ha explicado. El libro, que se dará a conocer de forma oficial en próximos días, «se lo dedico a mi padre, recientemente fallecido, y a algún amigo intelectual, como Rafael Conte, entre otros», ha comunicado.
María Ángeles Basanta, nacida en Bembibre en 1964, es licenciada en Ciencias Sociales de la Información, y ha colaborado en medios como ABC , la revista Selecciones o el grupo Recoletos, entre otros. Ha impartido clases de Poesía y Literatura en la Escuela Superior de Artes y Espectáculos de Madrid, y también en Valladolid, y ha publicado tres libros hasta la fecha, además de varios colectivos, dos trabajos de investigación editados en Maeva, Madrid, y una antología en Cátedra. Poemas de la inexperiencia , premio nacional en 1993; Tan sólo un gesto , finalista del Adonais en 2000 y Arde la zarza , éste último publicado en León, por decisión personal, a raíz de la muerte de su padre. Sus libros se encuentran en el Instituto Cervantes de las ciudades estadounidenses de Chicago y Nueva York, en la Universidad de Bucknell, Estados Unidos, o el Instituto Camoes de Portugal. También en la Fundación Camilo José Cela."
jueves, 7 de enero de 2010
VUELVE A NEVAR

Vuelve a nevar, pero ya nadie tiende las palmas hacia el cielo; está cayendo una tempestad de copos ácidos que traspasan las ramas desnudas de los árboles. Los remolinos van desollando las paredes de su color; las ráfagas gélidas perfilan el mundo con cortes venenosamente precisos. No hay gente en la calle. Los que no pudieron refugiarse a tiempo han perecido disueltos en la ventisca. Lleva cuatro días nevando y el mundo ignora que se está quedando huérfano.
miércoles, 6 de enero de 2010
CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO IV

lunes, 4 de enero de 2010
EL TIEMPO NOS VA DESNUDANDO

EL TIEMPO NOS VA DESNUDANDO, es la primera novela de Julio César Álvarez. Esta novela es inicio de este psicólogo empeñado en escribir y de un proyecto con nombres y apellidos en León, llamado Ediciones Magnéticas, en el que Diego Chamorro tiene mucho que decir.
Julio César Álvarez es el fundador y director de la publicación cultural leonesa Azul Eléctrico.
EL TIEMPO NOS VA DESNUDANDO es, según declara la contraportada del libro, un libro poemático lanzado a la caza de respuestas vitales, un espacio para los fantasmas que construyen la soledad moderna; un texto plagado de referencias culturales contemporáneas: Sex Pistols, Duchamp, Joy Division. Es un muestrario de locos, lúcidos, alucinados, un retrato íntimo.
Y comienza:
Lo recuerdo perfectamente. Tenía menos de catorce años y aquella persona lo significaba todo para mí.”
domingo, 3 de enero de 2010
SOBRE LA INVESTIGACIÓN LÍRICA.
Uno de los mayores logros de la ciencia alcanzados en el pasado año 2009 que, por motivos nunca bien explicados, se ha mantenido en secreto es el hallazgo de las formulaciones científicas de la metáfora. Se encuentra imbricado en el complejo de investigaciones sobre la poesía.
Después de asentar las conclusiones definitivas de que la tendencia poética en el ser humano se debe a una descompensación enzimática en el neocórtex cerebral, que en la mayor parte de los casos se equilibra después de la infancia, la ciencia ha sabido llegar con acierto a desentrañar cada una de las unidades que componen ese complejo, empezando con la metáfora. El avance de las investigaciones ha concluido que la metáfora es en sí misma un cúmulo de direcciones de estudio, pues no existe la metáfora, sino las metáforas, que como tales se reduplican con cada nueva aparición y se recrean en una multiplicidad aorística de evidencias existentes.
Las investigaciones, digamos líricas, se mantienen dentro de la línea del continuum fausticum. Algo así como un imaginario inagotable de las percepciones expresivas que en un futuro se espera poder implantar por obra y gracia de la ingeniería genética en todos los seres vivos concebidos de mujer natural.
Una vez más queda claro que en la lucha entre las ciencias y las letras, las primeras acuden siempre al rescate de las segundas y las salvan del estado de continua confusión en que se debaten desde ese caos natural llamado cómputo de la ecuación gravitacional del sistema de pasiones.
Os mantendremos informados de nuevos hitos en el campo de la investigación lírica.
viernes, 1 de enero de 2010
TIEMPO DICKENS Muchigésima Octava Convocatoria

La tradición más personal e intransferible ha hecho que en estas fechas haya vuelto a tener lugar el TIEMPO DICKENS en su muchigésimo octava convocatoria. Correspondió a esta ocasión la lectura de To be read at dusk, o sea, Para leer al anochecer, que como título es una inmejorable insinuación. Se trata de una edición de bolsillo de la editorial IMPEDIMENTA.
Cuidado el papel, la portada, pero algo ahogada la disposición de la página por el tamaño de letra y la disposición de líneas, es un libro agradable en general (a lo largo de sus trece capítulos o historias) si bien el resultado es desigual y algunas de ellas adolecen de notables incorrecciones expresivas en castellano, que a veces solo se quedan en una continua y desagradable redundancia de términos que ofrece una impresión de descuido en el estilo. Otras veces la expresión castellana es tan declaradamente pésima que resulta imposible seguir a través de ella el hilo argumental, por más que vuelvas atrás en la lectura una y otra vez, haciendo que sea preferible pasar por alto la lectura de la historia en cuestión ¡Pobre don Charles!
Lo mejor de todo, el haber cumplido un año más con la tradición y este comienzo que aquí transcribo de la HISTORIA DEL CAPITÁN ASESINO Y EL PACTO CON EL DIABLO”:
No existen muchos lugares que me guste tanto volver a visitar, cuando estoy ocioso, como aquéllos en los que nunca he estado. Debido a que mi conocimiento de tales parajes se ha hecho esperar tanto tiempo, y ha madurado hacia una intimidad de naturaleza tan afectuosa, me tomo un interés particular en asegurarme personalmente de que permanecen inmutables en mi memoria.
¡Ahí es nada!
lunes, 28 de diciembre de 2009
MARIPOSA DE PIEL

jueves, 24 de diciembre de 2009
FELICITACIÓN DE AVELLANEDA
Por si acaso mis palabras no os molestan, aquí os dejo algunas en préstamo para que os sintáis felicitados (además de muy queridos)
Amigos, curiosos y lectores
de uno u otro continente,
trabajadores y funcionarios,
geólogos, poetas, pintores,
sabios, músicos y demás gente,
libres, liberados y libertarios,
co pausa o de repente,
amigos generosos y buenos,
permitid que en mi vanidad,
para no desmerecer, repetidamente,
sabiendo que me echáis de menos,
os diga: ¡Feliz Navidad. Feliz Navidad!
domingo, 13 de diciembre de 2009
MÁS CONFESIONES
Admirado Arsenio, guía y amigo:
Seré muy directo en esta carta, porque últimamente no he entendido ninguna de las explicaciones que me has dado para llevar a cabo esas lecturas tan peculiares que de bien poco me han servido. Aparte de no haber entendido nada de ese libro de Antígona de Sófocles, no entiendo esta última sugerencia de leer comienzos de libros. De Antígona, me quedo con Ismene que es razonable y buena ciudadana, cosa que antes como ahora no sirve de nada, porque su rey, sus dioses, su hermana y su pueblo la despreciaban por ser respetuosa con las leyes y acatarlas y por pensar de modo prudente. Pero ya ves, Arsenio, en aquel mundo como en éste, al final se admira al que se salta a la torera todo, o sea, que sólo se educa a la gente para el fracaso. Siempre pensé que eso de Un hombre un voto era una declaración descarada de la soberbia del poder, que no nos podían estar diciendo tan abiertamente que sólo somos un voto y que nuestra importancia y nuestro interés son reducidos, muy reducidos y muy ocasionales. Respecto a lo de la lectura de las primeras líneas o páginas me dices que es esencial que el inicio de un libro me atrape, que en un inicio está la constancia de la calidad del libro, que un buen principio es el libro en sí y el resto sólo circunstancias. O sea que los libros son como nosotros, únicamente interesan al principio. Sabes que seguiré tus indicaciones pero cada vez me conviene más que me las expliques mejor, y que yo las pueda entender.
De momento te diré que he reunido los siguientes comienzos:
“Un huracán era una bandada de pájaros muy alta en la noche; una bandada blanca que se acercaba ruidosamente y de improviso era sólo la cresta de una inmensa ola que se abalanzaba sobre el barco.” Es del Último mundo de Ch. Ransmayr.
“El mar, bruñido, parecía ayer un espejo; hoy sigue mostrando la superficie tersa del cristal.” Este es de la Trilogía del vagabundo de K. Hamsun.
Te iré escribiendo más aquí, pero debo decirte que de momento me parece qie el primero trata de un barco que navega por océanos árticos y naufraga y el segundo va de una aventura marina allá por las islas del Pacífico sur. Voy a comprobarlo.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Que esta es mala tierra
El empeño del poeta de Adolfo A. BartheTe he dicho mil veces que ésta es mala tierra, bien lo sabes; y que yo resisitía inútilmente, absurdamente entre esta miseria de nieblas, entre estas friuras; pero hoy me ha llegado el aviso, vencimiento de fatiga. Se acabó. Yo también me marcharé como las ortigas del verano pasado. La luz de la bombilla ya se ha ido y el interruptor campanea ignorante de sí mismo. Fumaré un último cigarro aquí, en la puerta. El último, de hecho. Ya sé que dejé de fumar, no me lo recuerdes más; sin embargo, guardé aquel último cigarro para cuando me venciera el cáncer, y me venció esta tierra. No, nunca fue mía. Fue tierra sobre mí, congelada y seca. Tampoco voy a cerrar la puerta ¿Para qué? si no pienso regresar. Arrancaré la enredadera al atardecer y la tiraré en el rincón con los restos secos de mi alma y de mi pasado en el pajar caído. Hace tiempo que ya no hay nadie aquí, nadie, ya te lo he dicho. Últimamente hasta las noches llegaban desde más lejos. Llegaban desganadas y podridas, sin rumores, sin sobresaltos, sin luceros, sin ruidos de esos que hace al moverse el universo. Noches espesas, como aquellas con las que nos amenazaban los misioneros, la noche de todos los tiempos ¿Recuerdas que nos gustaba repetirlo porque nos daba mucho gusto y mucho miedo? ¿Recuerdas que eufóricos de vértigo lo escribimos en las portilladas caídas de los huertos? Y mira, hace tiempo que no sé de ti. Eso es, hoy hace exactamente ese tiempo y dos meses, más o menos; de hecho, porque casi me acuerdo, te escribo sin saber si tú estás en aquel punto del atlas viejo adonde te enviaba, cada semana una vez, la yema de mi dedo ¿de cuál va a ser? Te certifico esta carta, sin saber si has recibido alguna anterior; sin saber si vives siquiera. No obstante, no te preocupes demasiado, te escribo sin líneas, sin palabras, sin letras ni acentos ni tono ni intención ni nada. Te escribo vacíamente mientras se agrandan los silencios donde ladraban todos los perros, donde gañían todos los perros, donde aullaban todos los perros. Te escribo esta carta postrera a la que tampoco contestarás. Sí, por eso y porque no debes contestar. No, ni hablar, tu recuerdo no es cosa tuya. Es sólo cosa de los demás, monopolio mío porque ya soy solo. Ni eso, ando con el pie en el estribo ¡Claro que es un hablar! Y a la vez es lo definitivo. Esta es mala tierra ¡Claro que te lo había dicho! Pero tú no sabes nada, hay que concluir con silencios de blanca y puntillo y puntilla y mucho, mucho dramatismo. Y cuando yo me haya ido, todo esto que jamás fue tuyo ni mío se diluirá en los mapas, del asiento catastral número tresmililegibleveinticincobarraseiscuatroseis, será por los jamás de los jamases Ninguna Parte. Y así quiero que conste.