lunes, 11 de enero de 2010

Una curiosidad sobre el blog de las bibliotecas municipales de León.

Vaya por delante el hecho de que fui una de los primeros en aplaudir la aparición de este blog; vaya también el hecho de que lo sigo asiduamente; vaya, el que me han entrevistado cuando así lo consideraron oportuno; y vaya, en fin, el que piense que han hecho una labor encomiable en su pervivencia, permanencia y sostenimiento, cosa nada fácil. Pero hoy ha llegado el día de la ceniza, de la paletada de arena, de pedir una explicación (por si acaso la quieren dar en vez del silencio administrativo, tan propio de situaciones zurrupias).
Y es el hecho, vamos a ello, que hace unos días envié un comentario a propósito de una noticia sobre un filandón en la casa de cultura de Armunia. Escribí la palabra de comprobación antibroma y lo lancé desde mi correo. Ha llegado; seguro. Google no falla en eso. Pero han pasado los días y ¡Oh, sorpresa! El comentario no ha sido publicado. Deseo que se deba a un exceso de trabajo, que no les ha permitido atender tal cosa, o a un aluvión de comentarios a tal post en cuya cola el mío tenga el número cien mil, o a que han estimado la baja condición del comentario o sus faltas de ortografía o cualquier otra cosa que no me haga suponer que se trata de que simple y llanamente ha sido CENSURADO. Me duele tanto pensar en esa posibilidad que hasta se me han escapado unas mayúsculas.
Espero sinceramente que no haya sido el caso ¡Qué decepción si no! Me pongo en cuarentena como lector de ese blog hasta entender algo en el caso. Por supuesto, sé que nadie está obligado a publicar nada si no quiere, pero es que ese apellidito de municipales, es decir, públicas, es decir, de todos, abiertas y participativas, obliga, y mucho, espero.
Por cierto, a este post le pueden escribir comentarios, que no suprimiré, aunque no me gusten.
Atentamente, este lector.

domingo, 10 de enero de 2010

EL ESTÚPIDO MOMENTO

Hoy comienza a colaborar en este espacio Martín Nido (Labor de Rey, 1980). Dice que él cree que es un antipoeta, un descuidador de letras, uno que pasa cerca y mira lejos por si la gloria pasada ya anda de vuelta, que quiere ser muy leído pero que sabe que eso en su caso no cuenta, que pide un espacio y ofrece a cambio todas las líneas que pueda. Hoy llega hasta aquí con el fragmento inicial de su poemario Las quince hojas de la patata.

Ya no hay espacio para la certeza,

Ahora que concluye la duda del tiempo.

Llegan los días del viento hasta las cenizas

De nuestros días, hasta nosotros los infelices

Que creíamos en la felicidad sostenible,

En los espacios sin humos, en los sexos seguros,

En los seguros a todo riesgo, en los deportes de riesgo,

En el lenguaje no sexista de los cetáceos y de las abejas,

En la música de los planetas y en la infalibilidad de los cometas.

Ya no hay tiempo para la huida ni lugar,

Es el tiempo previo a la paz y sus tragedias.

Es el estúpido momento de la guerra.

viernes, 8 de enero de 2010

¡A LEER, A LEER QUE LA ZARZA VA A ARDER!

Esta noticia ha sido tomada del Diario de León de hoy mismo, que anuncia la publicación, y presentación inminente, de este último poemario; que como todo lo de ella, será digno de leer y disfrutar.

"La escritora María Ángeles Basanta acaba de sacar a la luz Arde la zarza , su último poemario, «una alegoría que vuelve a las raíces de lo que son las bases de la cultura occidental, trabajando forma y fondo a conciencia, música y ritmo», según ha explicado. El libro, que se dará a conocer de forma oficial en próximos días, «se lo dedico a mi padre, recientemente fallecido, y a algún amigo intelectual, como Rafael Conte, entre otros», ha comunicado.

María Ángeles Basanta, nacida en Bembibre en 1964, es licenciada en Ciencias Sociales de la Información, y ha colaborado en medios como ABC , la revista Selecciones o el grupo Recoletos, entre otros. Ha impartido clases de Poesía y Literatura en la Escuela Superior de Artes y Espectáculos de Madrid, y también en Valladolid, y ha publicado tres libros hasta la fecha, además de varios colectivos, dos trabajos de investigación editados en Maeva, Madrid, y una antología en Cátedra. Poemas de la inexperiencia , premio nacional en 1993; Tan sólo un gesto , finalista del Adonais en 2000 y Arde la zarza , éste último publicado en León, por decisión personal, a raíz de la muerte de su padre. Sus libros se encuentran en el Instituto Cervantes de las ciudades estadounidenses de Chicago y Nueva York, en la Universidad de Bucknell, Estados Unidos, o el Instituto Camoes de Portugal. También en la Fundación Camilo José Cela."

jueves, 7 de enero de 2010

VUELVE A NEVAR


Vuelve a nevar, pero ya nadie tiende las palmas hacia el cielo; está cayendo una tempestad de copos ácidos que traspasan las ramas desnudas de los árboles. Los remolinos van desollando las paredes de su color; las ráfagas gélidas perfilan el mundo con cortes venenosamente precisos. No hay gente en la calle. Los que no pudieron refugiarse a tiempo han perecido disueltos en la ventisca. Lleva cuatro días nevando y el mundo ignora que se está quedando huérfano.

miércoles, 6 de enero de 2010

CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO IV


Querido Arsenio
Hoy te escribo con gran contento porque he encontrado un libro, sin que tú me lo recomendaras, y lo he leído casi del tirón. Se titula LA CASA DEL PROPÓSITO ESPECIAL, de un tal John Boyne. Es uno de esos libros que hablan de otro libro que no existe. No sé si me explico. Pero será mejor que lo leas tú mismo si es que no lo has leído ya.
Del libro me gustó especialmente un párrafo que habla de una biblioteca y que está escrito como para mí. Aquí te lo adjunto para que lo disfrutes.

Tres paredes estaban llenas de libros del suelo al techo, y en cada una de ellas había una escalera sujeta a un raíl, de forma que el interesado pudiera desplazarse con ella. En el centro había una pesada mesa de roble sobre la que reposaban dos grandes volúmenes, abiertos en una serie de mapas. Había grandes butacas de cuero situadas en varios puntos de la estancia, y me imaginé sentado allí una tarde, ensimismado en la lectura. En mi vida había leído un libro, por supuesto, pero me atraían, como si las cubiertas interminables me susurraran, y me puse a sacar uno tras otro para examinar las portadas, leer párrafos enteros lo mejor que podía y dejar luego los que no quería sobre la mesa, detrás de mi, sin pensarlo dos veces.

lunes, 4 de enero de 2010

EL TIEMPO NOS VA DESNUDANDO


EL TIEMPO NOS VA DESNUDANDO, es la primera novela de Julio César Álvarez. Esta novela es inicio de este psicólogo empeñado en escribir y de un proyecto con nombres y apellidos en León, llamado Ediciones Magnéticas, en el que Diego Chamorro tiene mucho que decir.

Julio César Álvarez es el fundador y director de la publicación cultural leonesa Azul Eléctrico.

EL TIEMPO NOS VA DESNUDANDO es, según declara la contraportada del libro, un libro poemático lanzado a la caza de respuestas vitales, un espacio para los fantasmas que construyen la soledad moderna; un texto plagado de referencias culturales contemporáneas: Sex Pistols, Duchamp, Joy Division. Es un muestrario de locos, lúcidos, alucinados, un retrato íntimo.

Y comienza:

Lo recuerdo perfectamente. Tenía menos de catorce años y aquella persona lo significaba todo para mí.”

domingo, 3 de enero de 2010

SOBRE LA INVESTIGACIÓN LÍRICA.

Uno de los mayores logros de la ciencia alcanzados en el pasado año 2009 que, por motivos nunca bien explicados, se ha mantenido en secreto es el hallazgo de las formulaciones científicas de la metáfora. Se encuentra imbricado en el complejo de investigaciones sobre la poesía.

Después de asentar las conclusiones definitivas de que la tendencia poética en el ser humano se debe a una descompensación enzimática en el neocórtex cerebral, que en la mayor parte de los casos se equilibra después de la infancia, la ciencia ha sabido llegar con acierto a desentrañar cada una de las unidades que componen ese complejo, empezando con la metáfora. El avance de las investigaciones ha concluido que la metáfora es en sí misma un cúmulo de direcciones de estudio, pues no existe la metáfora, sino las metáforas, que como tales se reduplican con cada nueva aparición y se recrean en una multiplicidad aorística de evidencias existentes.

Las investigaciones, digamos líricas, se mantienen dentro de la línea del continuum fausticum. Algo así como un imaginario inagotable de las percepciones expresivas que en un futuro se espera poder implantar por obra y gracia de la ingeniería genética en todos los seres vivos concebidos de mujer natural.

Una vez más queda claro que en la lucha entre las ciencias y las letras, las primeras acuden siempre al rescate de las segundas y las salvan del estado de continua confusión en que se debaten desde ese caos natural llamado cómputo de la ecuación gravitacional del sistema de pasiones.

Os mantendremos informados de nuevos hitos en el campo de la investigación lírica.

viernes, 1 de enero de 2010

TIEMPO DICKENS Muchigésima Octava Convocatoria


La tradición más personal e intransferible ha hecho que en estas fechas haya vuelto a tener lugar el TIEMPO DICKENS en su muchigésimo octava convocatoria. Correspondió a esta ocasión la lectura de To be read at dusk, o sea, Para leer al anochecer, que como título es una inmejorable insinuación. Se trata de una edición de bolsillo de la editorial IMPEDIMENTA.

Cuidado el papel, la portada, pero algo ahogada la disposición de la página por el tamaño de letra y la disposición de líneas, es un libro agradable en general (a lo largo de sus trece capítulos o historias) si bien el resultado es desigual y algunas de ellas adolecen de notables incorrecciones expresivas en castellano, que a veces solo se quedan en una continua y desagradable redundancia de términos que ofrece una impresión de descuido en el estilo. Otras veces la expresión castellana es tan declaradamente pésima que resulta imposible seguir a través de ella el hilo argumental, por más que vuelvas atrás en la lectura una y otra vez, haciendo que sea preferible pasar por alto la lectura de la historia en cuestión ¡Pobre don Charles!

Lo mejor de todo, el haber cumplido un año más con la tradición y este comienzo que aquí transcribo de la HISTORIA DEL CAPITÁN ASESINO Y EL PACTO CON EL DIABLO”:

No existen muchos lugares que me guste tanto volver a visitar, cuando estoy ocioso, como aquéllos en los que nunca he estado. Debido a que mi conocimiento de tales parajes se ha hecho esperar tanto tiempo, y ha madurado hacia una intimidad de naturaleza tan afectuosa, me tomo un interés particular en asegurarme personalmente de que permanecen inmutables en mi memoria.

¡Ahí es nada!

lunes, 28 de diciembre de 2009

MARIPOSA DE PIEL



El pasado 17 de diciembre, Lucía Santamaría Nájara presentó su segunda novela MARIPOSA DE PIEL, de la cual no desvelaré nada o casi, sólo diré que va de sectas. Y es que esta mujer que en la anterior nos sorprendió con asesinatos en LA JUSTICIA DE CAMBISES, tiene lo suyo, como ella misma dice. No diré nada porque espero que pronto pueda presentar en León esta novela, y la otra, para que los lectores puedan disfrutar de ella. De momento aquí va la portada cartel deel citado libro.

jueves, 24 de diciembre de 2009

FELICITACIÓN DE AVELLANEDA


Por si acaso mis palabras no os molestan, aquí os dejo algunas en préstamo para que os sintáis felicitados (además de muy queridos)

Amigos, curiosos y lectores

de uno u otro continente,

trabajadores y funcionarios,

geólogos, poetas, pintores,

sabios, músicos y demás gente,

libres, liberados y libertarios,

co pausa o de repente,

amigos generosos y buenos,

permitid que en mi vanidad,

para no desmerecer, repetidamente,

sabiendo que me echáis de menos,

os diga: ¡Feliz Navidad. Feliz Navidad!

domingo, 13 de diciembre de 2009

MÁS CONFESIONES

Admirado Arsenio, guía y amigo:

Seré muy directo en esta carta, porque últimamente no he entendido ninguna de las explicaciones que me has dado para llevar a cabo esas lecturas tan peculiares que de bien poco me han servido. Aparte de no haber entendido nada de ese libro de Antígona de Sófocles, no entiendo esta última sugerencia de leer comienzos de libros. De Antígona, me quedo con Ismene que es razonable y buena ciudadana, cosa que antes como ahora no sirve de nada, porque su rey, sus dioses, su hermana y su pueblo la despreciaban por ser respetuosa con las leyes y acatarlas y por pensar de modo prudente. Pero ya ves, Arsenio, en aquel mundo como en éste, al final se admira al que se salta a la torera todo, o sea, que sólo se educa a la gente para el fracaso. Siempre pensé que eso de Un hombre un voto era una declaración descarada de la soberbia del poder, que no nos podían estar diciendo tan abiertamente que sólo somos un voto y que nuestra importancia y nuestro interés son reducidos, muy reducidos y muy ocasionales. Respecto a lo de la lectura de las primeras líneas o páginas me dices que es esencial que el inicio de un libro me atrape, que en un inicio está la constancia de la calidad del libro, que un buen principio es el libro en sí y el resto sólo circunstancias. O sea que los libros son como nosotros, únicamente interesan al principio. Sabes que seguiré tus indicaciones pero cada vez me conviene más que me las expliques mejor, y que yo las pueda entender.

De momento te diré que he reunido los siguientes comienzos:

“Un huracán era una bandada de pájaros muy alta en la noche; una bandada blanca que se acercaba ruidosamente y de improviso era sólo la cresta de una inmensa ola que se abalanzaba sobre el barco.” Es del Último mundo de Ch. Ransmayr.

“El mar, bruñido, parecía ayer un espejo; hoy sigue mostrando la superficie tersa del cristal.” Este es de la Trilogía del vagabundo de K. Hamsun.

Te iré escribiendo más aquí, pero debo decirte que de momento me parece qie el primero trata de un barco que navega por océanos árticos y naufraga y el segundo va de una aventura marina allá por las islas del Pacífico sur. Voy a comprobarlo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Que esta es mala tierra

El empeño del poeta de Adolfo A. Barthe

Te he dicho mil veces que ésta es mala tierra, bien lo sabes; y que yo resisitía inútilmente, absurdamente entre esta miseria de nieblas, entre estas friuras; pero hoy me ha llegado el aviso, vencimiento de fatiga. Se acabó. Yo también me marcharé como las ortigas del verano pasado. La luz de la bombilla ya se ha ido y el interruptor campanea ignorante de sí mismo. Fumaré un último cigarro aquí, en la puerta. El último, de hecho. Ya sé que dejé de fumar, no me lo recuerdes más; sin embargo, guardé aquel último cigarro para cuando me venciera el cáncer, y me venció esta tierra. No, nunca fue mía. Fue tierra sobre mí, congelada y seca. Tampoco voy a cerrar la puerta ¿Para qué? si no pienso regresar. Arrancaré la enredadera al atardecer y la tiraré en el rincón con los restos secos de mi alma y de mi pasado en el pajar caído. Hace tiempo que ya no hay nadie aquí, nadie, ya te lo he dicho. Últimamente hasta las noches llegaban desde más lejos. Llegaban desganadas y podridas, sin rumores, sin sobresaltos, sin luceros, sin ruidos de esos que hace al moverse el universo. Noches espesas, como aquellas con las que nos amenazaban los misioneros, la noche de todos los tiempos ¿Recuerdas que nos gustaba repetirlo porque nos daba mucho gusto y mucho miedo? ¿Recuerdas que eufóricos de vértigo lo escribimos en las portilladas caídas de los huertos? Y mira, hace tiempo que no sé de ti. Eso es, hoy hace exactamente ese tiempo y dos meses, más o menos; de hecho, porque casi me acuerdo, te escribo sin saber si tú estás en aquel punto del atlas viejo adonde te enviaba, cada semana una vez, la yema de mi dedo ¿de cuál va a ser? Te certifico esta carta, sin saber si has recibido alguna anterior; sin saber si vives siquiera. No obstante, no te preocupes demasiado, te escribo sin líneas, sin palabras, sin letras ni acentos ni tono ni intención ni nada. Te escribo vacíamente mientras se agrandan los silencios donde ladraban todos los perros, donde gañían todos los perros, donde aullaban todos los perros. Te escribo esta carta postrera a la que tampoco contestarás. Sí, por eso y porque no debes contestar. No, ni hablar, tu recuerdo no es cosa tuya. Es sólo cosa de los demás, monopolio mío porque ya soy solo. Ni eso, ando con el pie en el estribo ¡Claro que es un hablar! Y a la vez es lo definitivo. Esta es mala tierra ¡Claro que te lo había dicho! Pero tú no sabes nada, hay que concluir con silencios de blanca y puntillo y puntilla y mucho, mucho dramatismo. Y cuando yo me haya ido, todo esto que jamás fue tuyo ni mío se diluirá en los mapas, del asiento catastral número tresmililegibleveinticincobarraseiscuatroseis, será por los jamás de los jamases Ninguna Parte. Y así quiero que conste.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Más sobre el Elogio del poeta Luis Miguel Rabanal III

¡Qué jodido Luis Miguel! Pues al final no va y saca en su blog lo que garrapateé aquí. Yo se lo agradezco pero él, amigo y todo como es, está ido, gibrelo perdido. Hombre, que lo mío es un experimento de los de ir de la puerta al descansillo y lo suyo, de él, un invento internauta como dios manda. Y me lo ha sacado así, tan pancho. Él sabrá, él sabrá. A mí esto me pasa por meterme en zapatos tan grandes. Ya sé que pidió permiso y todo, y que yo encantado ¡A ver si no! ¡Que encantado de codearme con él! porque me deja y lo aplaude ¡Qué jodido Luis Miguel! No se conforma con escribir bien, es un paisano de los que se visten por los pies y que todos los días se empeña en regalarme su amistad. Mira que si la merezco.