Por si tú quieres. Te sugiero algo sobre un libro. Te sugiero que me sugieras otro. Te sugiero volvernos librescos, o simplemente leer. Te sugiero ignorar planes para leer. Te sugiero perdernos entre las páginas de ese mundo caduco y real que es distinto aunque lo caminemos juntos. Te sugi...
domingo, 31 de enero de 2010
SEÑALES DE VIDA, de César Valle
jueves, 28 de enero de 2010
AMIGO NICOLÁS
Amigo Nicolás:
Hoy que se acaba enero deseo felicitarte este frío.
Mañana se habrá caído esta hoja y
dentro de un mes y pico, esta hora ridícula
que corrige los horarios desajustados de la prosperidad.
Y dentro de tres meses las farmacias notarán las alergias en sus bolsillos.
Y dentro de cinco será verano para los bikinis.
Y para que los pobres se tomen, nos tomemos un respiro
y una urticaria y una salmonela y algún sarpullido.
Y en septiembre habrá otro curso,
tuyo no, por supuesto, ni tampoco mío
para hombres de provecho, de crisis, crédito y montepío.
Y en octubre habrá uvas que nos partirán el lomo,
uvas de crianza y de reserva, malas uvas sin vino.
Y noviembre hará una tregua para visitar
los saludables cementerios. Ver si aún quedan huesas,
agujeros que puedan descarnar nuestros huesos.
Y diciembre, allá al final del calendario
caerá otra vez en invierno. Descenderán monedas,
ascenderán los congelados, por frío,
en un estricto baremo que se ajuste a las expectativas
más optimistas del gobierno.
Y a dos días de que regrese el próximo enero, ya no podré
felicitarte este frío, tan propio, tan nuestro que tenemos.
domingo, 24 de enero de 2010
EL CANON PARDINO
sábado, 23 de enero de 2010
Avellaneda por el mundo
Tomada en la estacion de autobuses the Aarhus (Århus Rutebilstation). Nino's courtesy.jueves, 21 de enero de 2010
UN TALLO DE LAS HOJAS DE LA PATATA
De Las quince hojas de la patata. martes, 19 de enero de 2010
DONDE MUERE EL VIENTO III

Huelga repetir la localización exacta del sorprendente lugar, pues desde un punto de vista científico existen pequeñas variaciones dependientes de los movimientos terráqueos y de las influencias de la gravitación cósmica en general. Pero la clave es que el viento muere –como no podría ser de otro modo- en el punto exacto donde las dos potentes corrientes oceánicas, fría y caliente, archiconocidas, alcanzan el mismo grado de temperatura.
En ese punto mueren los vientos que han llegado rolando sobre las espumas, succionando grandes masas de agua y desalándolas en su furiosa ascensión; en ese preciso punto desaparecen los ventarrones que han arrastrado loess suficiente para crear cordilleras y mesetas vastísimas, que han movido desiertos completos, que han desnudado la tierra de futuros edenes; en ese concretísimo punto se acaban los millones y millones de brisas que barrieron el mundo en continuos movimientos circulares que se desplazaban apenas unos metros cada año de su punto de arranque.
En el susodicho memorial, De Mirabile Facto, en su segunda consideración constaba un largo párrafo en que Marco Polo se hacía eco de las palabras dichas por un monje de las Meteoras en presencia de dos mercaderes de la Serenísima República. Decía, en resumen, que lo verdaderamente interesante de encontrar este lugar –del cuál el también aseguraba tener noticia cierta- era la posibilidad de poseer todos los rumores de las palabras dichas en el mundo por todos los seres humanos, desde el gorjeo primigenio de nuestro primer antecesor al último estertor de un fallecimiento reciente. Tesoro prometedor, sin duda. Tanto como vasta es la labor de desbrozar ese contradiós de palabreos, esa babel de soplos, esa gomorra de silabeos.
Marco Polo pedía ayudas en el Memorial no para librarse de la prisión ni para escribir sobre esta visión de otro viaje, sino para fletar barcos, contratar hombres y costear una expedición capaz de traer de vuelta el mayor tesoro nunca pensado: las palabras de curación, las otras de milagros necesarios, las de la maldad histórica, las que fraguaron conjuras, las que hicieron girar el rumbo de la historia, las que detuvieron el paso del sol, las que condenaron a plagas, las que ardieron, las que llovieron, las que tronaron, las que pronunció el silencio inestable de un sueño. Todas esas y más que sería preciso separar, aventándolas como paja trillada.
lunes, 18 de enero de 2010
DONDE MUERE EL VIENTO II

DONDE MUERE EL VIENTO
Junto al memorial consta una addenda, presumiblemente auténtica, que describe las cualidades del dicho lugar, modo real de identificarlo y de la previsión de sus consecuencias. Dicho memorial, llamado De Mirabile Facto, fue quemado en 1768 en Lassellière por el bien de la razón y del progreso. En 1905 se encontró una copia simple, realizada a mano inculta y sin anotaciones de margen, considerada falsa. Fue el motivo para retomar la búsqueda interrumpida de la “vieja quimera”, que al fin ha concluido con el hallazgo del lugar exacto. La aclaración resultó evidente cuando a las coordenadas del lugar descrito se le añadió la cifra 27.483’56, procedente de la suma no consecutiva de las letras del nombre Nonio Effendo.
domingo, 17 de enero de 2010
EL CANON PARDINO
jueves, 14 de enero de 2010
DONDE MUERE EL VIENTO I
DONDE MUERE EL VIENTO
Se han necesitado once geosatélites exactamente alineados alrededor del Trópico de Cáncer y un afortunadísimo cálculo –inexpresable aquí, dado el galimatías de grados, minutos, segundos, acimuts y subdecimales que supuso- para lograr dar al fin con el lugar donde muere el viento. Sí, la expresión es exacta: el lugar donde muere el viento. Este viejo deseo de la humanidad, esta búsqueda iniciada por Nonio Effendo, dibujante y cartógrafo en seis expediciones de Marco Polo, fue abandonado en 1763, tras ser condenada esta iniciativa por la Asamblea de Geógrafos de Lassellière, en París, y por el Archivo General de Pruebas Geométricas de Grenoble, un año más tarde. Hasta doce actas se redactan en los seis meses siguientes haciendo pública la denominación de superchería que durante siglos supuso esa búsqueda.
lunes, 11 de enero de 2010
Una curiosidad sobre el blog de las bibliotecas municipales de León.
domingo, 10 de enero de 2010
EL ESTÚPIDO MOMENTO

Hoy comienza a colaborar en este espacio Martín Nido (Labor de Rey, 1980). Dice que él cree que es un antipoeta, un descuidador de letras, uno que pasa cerca y mira lejos por si la gloria pasada ya anda de vuelta, que quiere ser muy leído pero que sabe que eso en su caso no cuenta, que pide un espacio y ofrece a cambio todas las líneas que pueda. Hoy llega hasta aquí con el fragmento inicial de su poemario Las quince hojas de la patata.
Ya no hay espacio para la certeza,
Ahora que concluye la duda del tiempo.
Llegan los días del viento hasta las cenizas
De nuestros días, hasta nosotros los infelices
Que creíamos en la felicidad sostenible,
En los espacios sin humos, en los sexos seguros,
En los seguros a todo riesgo, en los deportes de riesgo,
En el lenguaje no sexista de los cetáceos y de las abejas,
En la música de los planetas y en la infalibilidad de los cometas.
Ya no hay tiempo para la huida ni lugar,
Es el tiempo previo a la paz y sus tragedias.
Es el estúpido momento de la guerra.
viernes, 8 de enero de 2010
¡A LEER, A LEER QUE LA ZARZA VA A ARDER!
Esta noticia ha sido tomada del Diario de León de hoy mismo, que anuncia la publicación, y presentación inminente, de este último poemario; que como todo lo de ella, será digno de leer y disfrutar."La escritora María Ángeles Basanta acaba de sacar a la luz Arde la zarza , su último poemario, «una alegoría que vuelve a las raíces de lo que son las bases de la cultura occidental, trabajando forma y fondo a conciencia, música y ritmo», según ha explicado. El libro, que se dará a conocer de forma oficial en próximos días, «se lo dedico a mi padre, recientemente fallecido, y a algún amigo intelectual, como Rafael Conte, entre otros», ha comunicado.
María Ángeles Basanta, nacida en Bembibre en 1964, es licenciada en Ciencias Sociales de la Información, y ha colaborado en medios como ABC , la revista Selecciones o el grupo Recoletos, entre otros. Ha impartido clases de Poesía y Literatura en la Escuela Superior de Artes y Espectáculos de Madrid, y también en Valladolid, y ha publicado tres libros hasta la fecha, además de varios colectivos, dos trabajos de investigación editados en Maeva, Madrid, y una antología en Cátedra. Poemas de la inexperiencia , premio nacional en 1993; Tan sólo un gesto , finalista del Adonais en 2000 y Arde la zarza , éste último publicado en León, por decisión personal, a raíz de la muerte de su padre. Sus libros se encuentran en el Instituto Cervantes de las ciudades estadounidenses de Chicago y Nueva York, en la Universidad de Bucknell, Estados Unidos, o el Instituto Camoes de Portugal. También en la Fundación Camilo José Cela."
jueves, 7 de enero de 2010
VUELVE A NEVAR

Vuelve a nevar, pero ya nadie tiende las palmas hacia el cielo; está cayendo una tempestad de copos ácidos que traspasan las ramas desnudas de los árboles. Los remolinos van desollando las paredes de su color; las ráfagas gélidas perfilan el mundo con cortes venenosamente precisos. No hay gente en la calle. Los que no pudieron refugiarse a tiempo han perecido disueltos en la ventisca. Lleva cuatro días nevando y el mundo ignora que se está quedando huérfano.