lunes, 7 de septiembre de 2009

Un revuelo del aire

Un revuelo del aire es un poema incluido en el último poemario de César Valle Y allí estaban las palabras.


Un revuelo del aire,

apenas un viento,

me ha devuelto a mi madre

en un recuerdo.

Y a mi padre también,

cuando llegaba enero.

Un revuelo del aire

con aroma a brezo

trajo el susurro

de las manos de ella

y fatigas de artesa en harina

y trajines antiguos

repartidos por tintineos

de pucheros,

enormes en la casa llena.

domingo, 6 de septiembre de 2009

He encontrado esto, Graciela, que seguramente habla de ti.

En algún lugar de la red encontré esto y lo traje aquí porque seguramente te nombra, aunque sin decirlo exactamente.

Una interesante información apareció en el diario The Guardian de Inglaterra donde hablan de unas estadísticas que añaden algunos datos fundamentales al tema de la elaboración de contenidos para la web y la lectura.
Se habla, en concreto de la regla del 1%, que implica lo siguiente: de 100 personas que están en la web navegando, sólo 1 crea contenidos originales, 10 interactúan (hacen comentarios o sugieren modificaciones) y las 89 restantes sólo miran lo que ocurre y no dicen nada.
Por supuesto que relaciono esto con algunas de las cosas que ya he comentado en el blog con anterioridad y que tienen que ver con cuántas personas de las que pasan y leen, comentan y ahora se añade la pregunta sobre cuántos de ellos crean sus propios conenidos en otros sitios. Ahora que lo pienso, la mayoría de las personas que me dejan comentarios acá, tienen sus propias bitácoras pero hay los que no.
Otro dato muy interesante del artículo de The Guardian es el que se refiere a la Wikipedia, el ejemplo por excelencia de la creación colectiva en internet: el 50% de los artículos de la wikipedia son escritos por apenas el 0,7% de sus usuarios, estamos hablando que de 1000 personas que leen la Wikipedia (que es probablemente una de las fuentes más citadas de la red), sólo 7 elaboran contenidos y la alimentan.
Después de recordar el ya mencionado porcentaje de 20% de quienes "dicen algo" contra 80% que pasa silenciosamente, el autor del artículo cita a Horowitz, de yahoo, quien ratifica que sólo el 1% de los usuarios llega a formar un grupo y el 10% participa y eventualmente elabora contenidos propios.
Todos somos teóricamente autores en este mundo de la internet pero solamente el 1% de nosotros elabora, efectivamente contenidos propios. ¿Hay algo de malo en eso? No, siempre y cuando el 100% de los que puedan beneiciarse lo haga. Sigo pensando, sin embargo, que aún faltan muchos sin voz que pueden hablar. Hacerlo por boca de otros no está mal, con lo cual, se incentiva, de alguna manera la "responsabilidad" de quienes nos tomamos esta bitácora en serio.
Igual me quedan muchas preguntas por fuera, una de las cuales es, para mi, ¿qué debemos considerar como contenidos de autor? ¿Qué son contenidos originales? Me quedo pensando en MySpace. La vida de cada quien es única, y así lo es su palabra...
Quizás alguien me pueda ayudar a pensar...

viernes, 4 de septiembre de 2009

Fragmento sin número ni sitio donde ponerlo

Dice César Valle (y a mí no me toca creerlo) que este poema es para quien lo identifique primero. Que es como un premio, vaya, o algo de eso. Que tiene destino en una persona (que aquí no se nombra) y esta debe reclamarlo primero enviando su título, por ejemplo, en un correo.

¿Le he preguntado a la lluvia?

¿Por ti?

Seguramente, no.

Pero en los cristales, el aguacero

ha escrito, a borbotones, cinco,

cinco, no más, deseos.

Decían (ilegible),

no vengas que te espero;

olvídame eternamente cada día;

repito, repito, repito, repito,

ya no te quiero;

desespera, porque nunca

sucederá esto.

Lo leí en los cristales ayer,

en un descuido,

con las yemas de mis dedos.

viernes, 28 de agosto de 2009

CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO II

Admirado Arsenio, amigo y mentor

He tardado en contestar a tu última (carta) no porque no haya seguido tus indicaciones, sino porque ya sabes que me cuesta poner concierto en mis ideas y, más aún, redactarlas de modo que se entienda todo a la primera, sin necesidad de circunloquios y explicaciones. Asistí a la conferencia, como me indicaste, y estuve muy atento todo el tiempo, incluso me propuse ser participativo, pero muy a mi pesar te escribo que no me enteré de nada de lo que allí se dijo. Lo escuche todo, sin perder ripio y aun creí que era fácil pues hablaban en esta lengua castellana. Sin embargo cuando intenté resumir en unas líneas lo escuchado, la mano derecha se me quedó inerte (con la izquierda, como bien conoces, no sé escribir). Comprendí que no sabía nada de lo dicho. Y todavía dudo si Mefistófeles era el que vendió su alma o no. A mí me pareció que eso de no envejecer estaba bien, pero luego dijeron que no, y desde entonces no consigo pasar de lo de la condena metafísica. Incluso me parece que lo de amar a tantas mujeres está bien y que te correspondan es la leche estupendo, a no ser porque en mi caso es imposible, por cosas evidentes que no son de explicar aquí. Y ahí te va la valoración, el libro de Doctor Fausto está bien, y me atrevo a decir que es muy bueno pues que, a lo que dijeron no acerté con casi nada y, por supuesto, no di con las “lecturas ulteriores” ni con los “símbolos subyacentes” ni seguí las “pautas de la interpretación semiótica del grupo de Limoges” (no las encontré).

Como conclusión te digo que ha supuesto un esfuerzo descomunal (por mi parte) y que me han quedado pocas ganas de leer otro libro ahora. No obstante, no te preocupes, seguiré cultivándome.

Tu amigo y servidor.

Lucas Lucillo

domingo, 23 de agosto de 2009

¡Y he comprado tantos libros!

Piensa la gente, mucha, que he comprado tantos libros porque mi pasión es leer. Los que más me conocen creen que, puesto que aprendí a silabear palabras concertadamente en un diario de letra menuda antes de los cinco años, compro libros para compensar todos aquellas faltas de lectura adecuadas de la media infancia. Mis próximos opinan que compro libros para devorarlos insaciablemente.
Y compro libros, sigo comprando libros, que me rodean y no leo; que ya nunca leeré. Compro libros que esperan inútilmente cerrados; que ignoro y me ignoran en profundidad; que sólo me miran de soslayo, como yo miro su lomo con descuido.
Yo sé que compró libros, compulsivamente, porque nunca los tuve (salvo aquel de Gauchos y Gauchitos, que perdió las letras de tanto repasarlo). Los compro para que me rocen y, si hay suerte, me doten de algo de sabiduría, porque desde que olvidé leer no he vuelto a aprender nada.
Los compro porque, a lo mejor, ellos me salvarán del alzheimer.

viernes, 14 de agosto de 2009

Fragmento 3 de Alma Adentro

Hoy ha llegado la carta
que piensas escribirme.
Dice, sin fecha, saludos,
algo breve de tu estado;
y expone, en orden muy exacto,
un capricho, un deseo,
un reproche,
una lista de abrazos por encargo,
un pequeño dictado de esperas
y que de nuevo has soñado
-no recuerdas bien qué-
anteanoche con mis manos.
Punto y aparte.

domingo, 9 de agosto de 2009

CARTA PARA MOUNTAIN VIEW

Estimado lector de Mountain View
Hoy quiero iniciar contigo esta fórmula epistolar. Aunque no te conozco, agradezco tu interés, que viene de tan lejos, por este blog; tu asiduidad en las visitas. Por esa razón me resulta incómodo no poder corresponderte con algo tan simple como la posibilidad de llamarte de algún modo, de poder comunicarme contigo. Si eso es de tu agrado, dispones de mi correo y de mi interés. Hasta entonces, te saludo sin más.

ENTRE BROMAS Y VERAS II

Os diré que el recital en cuestión resultó muy bien. Por falta de originalidad, hacía honor a su título y mezclaba poemas en tono de humor con otros más profundos. Allí había palabras de Gil de Biedma, Claudio Rodríguez, Cernuda, León Felipe, Bécquer, Borges, Juan de Mena, Juan del Enzina y coplas y canciones populares y romances.
Dieciocho composiciones en total, una hora de duración y un público excelente. El lugar, la iglesia de Joarilla, que está flanqueada por una torre neomudejar. El motivo, la oncena semana cultural de Joarilla de las Matas. El éxito se culminó con una estupenda merienda en las bodegas de Joarilla. Buen vino, buena comida y alguna que otra tradición divertida, como la de "la triste consolada", "el brindis de la cruz".
El recital se repetirá el próximo día 29 en Alcuetas, a las 11 de la noche, si el viento amargacenas o el frío no lo impiden.
Pero, en secreto, yo quiero volver a hacer un recital con poemas de mi admirado Luis Miguel Rabanal. Y que salga mucho mejor que la otra vez.

lunes, 3 de agosto de 2009

ENTRE BROMAS Y VERAS

Entre bromas y veras es el título de un recital poético que he ideado y que, por fin, mañana tendrá lugar ( o sea, que se hará realidad) en una semana cultural de un pueblo llamado Joarilla de las Matas, en León, España. No desvelaré nada más, de momento, del tal recital, porque así tengo espacio para contarlo en otro momento.
Si alguien tiene interés en conocer más de esto sólo tiene que alzar el dedo, y que yo lo vea, entonces lo contaré.
Recen que salga bien, que en ese pueblo tienen mucha puntería con las piedras.

jueves, 30 de julio de 2009

Fragmento 13 de ALMA ADENTRO

¿Qué voy a hacer con las palabras
que no has pronunciado?
Tal vez
les diga tu dirección,
las encierre en un viento esclavo,
envueltas en tinta fresca,
con urgentísimo recado
o, tal vez,
simplemente te las envíe
un cobro revertido
cuando te hayas
marchado

domingo, 26 de julio de 2009

¿Quién recitará este pobre poema?

¿Quién recitará este pobre poema?
¿Quién lo leerá siquiera?
¿Quién se tomará la molestia
de saber a quién iba dirigido,
de saber quién fue ella,
cómo empecé a amarla,
casi por descuido,
y cómo desesperadamente la amé
hasta más allá del olvido?

¿A quién le importará
si era dulce y bonita y delicada,
si yo le gustaba
,si ella me correspondía,
si me regaló su tiempo,
si alcancé sus labios,
si paseábamos en medio
de un nudo de abrazos;
si yo realmente la merecía?

¿A quién le importará
si fue o no mía,
si la tuve y después,
otra vez, la deseé
mientras me abandonaba,
mientras yo manipulaba
la tristeza, para que estallara
a la hora prevista:
cuando ella se borraba,
en este pobre poema,
de los versos que yo escribía?

miércoles, 8 de julio de 2009

DESDICHA DE SÁBADO

Me duele la voz de tanto sábado,

de cada hora de todos los sábados,

de tanta mañana de sábado,

de tanta y tanta tarde de sábado

con sus frases neutras para lugares predestinados,

con su reguero anticipado

de adioses, con sus sombras de besos acabados.

¡Estoy harto de que por todas partes sea sábado!

Sábado incluso en el tiempo que habitas en mi costado,

aún por las calles que paseamos separados,

sin tocarnos mientras sea sábado.

Porque te miro en silencio y es sábado,

te miro lejano y es sábado,

y si dejo de mirarte sigue siendo sábado,

el mismo sábado, otro sábado,

siempre sábado, sólo sábado.

Incluso en mis venas es sábado

y en mis dedos cansados

de tanta poesía, de tanta ansiedad de sábado,

de la densidad de mis besos, hechos de la palabra sábado.

Cuando al fin la noche ha tronado

y durante una centella es sábado

pienso en quienes han esperado

este día, en quienes lo han deseado

en la parte del mundo que he odiado

porque me guarda todavía algún sábado.

jueves, 2 de julio de 2009

La soledad es pura química

La soledad ha sido desvelada en una fórmula química. No recuerdo exactamente la fórmula. Es decir, no la recuerdo ni exactamente ni de modo aproximado. Tenía que ver con el defecto de producción de una enzima impronunciable. Una de esas enzimas que te deciden el futuro en un plis por una sobrecarga en la información aportada por un pulso electromagnético de baja intensidad. Uno de esos que escapan al control de los nudos de información neuronal.

La soledad es una fórmula química y yo ya no me preocupo. Mi soledad no es producto de inadaptación o inadecuación a las normas que hacen felices a todos. Ya no es motivo de mi aislamiento la repulsión que produce mi imagen, el sonido desagradable de mi voz, la repugnancia de mi excesivo olor corporal o ese gesto desagradable que luce mi cara. Mi soledad también es una fórmula, un capricho de la ciencia; nada que ver con el destino, nada que ver con la sociología ni la sicología.

¡Cómo he vivido de engañado! Para mi soledad ya no necesito a nadie ni la aliviaré con música, tampoco con poesía. Un tratamiento, apenas una píldora, me volverá sociable, agradable, aceptable, dócil, domadito y feliz a tiempo completo.

Me curaré y ya no os volveré a necesitar nunca.