lunes, 25 de mayo de 2009

DE TODOS LOS QUE PASAN POR ESTE BLOG I


Esta es la primera respuesta al llamamiento hecho A TODOS LOS QUE PASÁIS POR ESTE BLOG. No dudo de que habrá muchas más, muchas. La ilustración es de Adolfo A. Barthe.


Dice mi gran poeta Luis Miguel Rabanal: "Yo si leo Ceide lo dejo todo. Así que ésta sería mi colaboración". Y nos brinda un poema de cuando la juventud me brindó esos nombres, Ceide, Olleir,... que después para mí ya siempre fueron todo, todo... Y todo salió del libro "La memoria buscando sus disfraces" (1986)

CAMINO DE CEIDE

De la mano de la infancia, vistiendo los frutales
con mi intemperie y llovizna.
Dentro de las casas ya habita el invierno, su túnica
es triste como el murmullo que pasa a mi lado,
paseando la tardecina pleno de nostalgia y de nubes.
En este camino, una vez, besé los labios radiantes
de una niña llamada ternura.
Apenas recuerdo el color de sus ojos, las ramas
de su lengua. Tan sólo sé que fue hace tiempo
de este atardecer de soledad y de frío.
Dentro de las casas se vacía la leña, y alguien,
acaso sea un hombre muy roto, remueve en sus manos
la furia del espejo y olvida las horas.
Camino de Ceide que conduce a la noche.

Luis Miguel Rabanal

domingo, 24 de mayo de 2009

EL RINCÓN DE TU OLVIDO

Para cuando esté solo reservo

imaginar qué terrible

será todo sin ti.

 

Veré en mis cristales

pasar la vida

y removeré despacio, en mi taza

para envenenarme de melancolía.

Ordenaré a nadie que

afuera los autobuses barran

el crepúsculo.

La ciudad, querida, será una verbena vacía

en manos de la tormenta,

que inflama la noche con filos;

desde la que el recuerdo de tu boca,

como un viento helado,

construye su espejo  entre la lluvia.

Despacio,

con sonidos de pausado desprecio

por el margen del tiempo.

 

Para cuando esté solo pido

un hueco pequeño

en el rincón de tu olvido.

sábado, 23 de mayo de 2009

A TODOS LOS QUE PASÁIS POR ESTE BLOG


A todos los que pasáis por este blog os propongo:
Que escribáis en él si os apetece, para hacerlo más atractivo, más interesante, para conocernos.
Que entre todos acortemos las distancias de estos sitios lejanos donde están gentes tan cercanas.
Que aportéis todas las palabras necesarias o no para esta página que pretende ser hermosa, aunque esa no sea la palabra, y que a menudo recibe el aliento de Graciela que la empuja como una brisa tenaz por esos caminos eléctricos que irremediablemente nos unen al final de cada Ponto personal.
Que escribáis porque os dé la gana, para poder conocernos en un territorio común que puede llamarse Ceide, si el poeta lo permite.
Y desde aquí os saludo a todos con la profunda reverencia de mi admiración anticipada, desde este lugar donde también reina el olvido.
Por ejemplo, Adolfo A. Barthe, el pintor, ha querido añadir un fragmento de reflejo del Ponto. Y aquí lo veis. 

domingo, 17 de mayo de 2009

ELOGIO DEL PROXENETA II

Escribe Luis Miguel Rabanal una entrada de esas directas y descarnadas que tanto le gustan "HOY ME HA VENIDO", así con ese título digno de una adolescente preocupada. Y, entre otros, se empeña en darme las gracias a mí por haber anunciado la publicación de ELOGIO DEL PROXENETA ¡Qué grande eres! y qué generoso. El agradecimiento va en sentido opuesto, porque llevo muchos años disfrutando de esos poemas y ahora sólo he sido un alguacil de pueblo desierto. Tú, amigo, eres el poeta y eso vale todos los anuncios del mundo y mi respeto en estado bruto. La admiración ya te la rendí hace tiempo. Me gusta leerte hasta en las entradas más pequeñas. Me gusta

CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO I

Admirado Arsenio, amigo:
Ayer abrí un libro de ese escritor que tú dices que es tan bueno, ese Thomas Mann. Se titulaba Muerte en Venecia, y ya sé que es muy bueno - tú me lo dices siempre, un maestro- pero tuve que cerrarlo porque me costaba leer tres líneas seguidas. Me entraba dolor de cabeza. En el fondo también lo cerré porque por más que leía una y otra vez las mismas líneas, no se me quedaban. Llegaba a la tercera y no las retenía. Y así no podía comprenderlas, porque ese hombre escribe con frases muy largas. 
De tanto empezar siempre, me lloraron los ojos. Y eso fue lo bueno, porque una chica que estaba allí, una vecina de toda la vida, me vio y se emocionó, según dijo, de encontrar un alma sensible, capaz de captar la esencia de una obra maestra. Yo la miraba atento, porque entre que me halagaba y que me iba contando cosas del libro, me sentía muy a gusto. Al final, incluso me besó. Dijo que era por la emoción de haber encontrado por fin a alguien como yo. Yo, claro,  seguía llorando y pidiendo que no me faltaran las lágrimas, y fijando la vista en un foco de luz en cuanto podía. Me envalentoné y todo y empecé a decir cosas del libro. Las que tú me habías dicho y yo recordaba. 
La veré la semana que viene otra vez para hablar de este libro. Pero tengo un problema, no he podido pasar de la línea tres (por el dolor de cabeza) y veo peligrar mi reciente reputación. ¿Podrías escribirme un redactado de ese libro? o mejor, si puedes, telefonéame, porque así yo te cojo la intención, que la imito muy bien y a ella la pone muy tierna. 
No creas que al decirte esto soy egoísta, no. Soy diligente. Tu me hablaste de lo importante que era leer las obras de los grandes escritores y ahora sé que es cierto. La buena literatura me está trayendo la felicidad y el placer ¿Puedes aconsejarme más libros? Y de paso dame una buena referencia de ellos. 
Tu amigo, muy agradecido.
Lucas Lucillo

martes, 12 de mayo de 2009

ELOGIO DEL PROXENETA


"Elogio del proxeneta" ya es libro de hecho. Desde este momento ya se puede adquirir en la web de la editorial y a partir del 18 de mayo en librerías al "módico" precio de 14 €... 
(Feria del libro de Madrid, en la caseta 229)
Distribuye, entre otros, http://www.udllibros.com 
 

domingo, 26 de abril de 2009

ANTONIO PEREIRA QUE ESTÁS EN EL PARNASO...


Tuve la suerte de sentarme junto a Antonio Pereira en un par de cenas, quizás cuatro, y de escucharlo, mientras contaba hsitorias divertidas que en realidad solo eran divertidas por la forma en que él las contaba. Hablaba de personajes que yo nunca vi, pero que gracias a él eran como de casa. Volví a coincidir con él por última vez en un dvd sobre el río Valcarce, su río, el río que pasaba por el barrio de su infancia, en Villafranca del Bierzo. Yo hice la locución, el aparecía un momento, entrevistado, haciendo gala de su bonhomía y su parsimonia.
Recuerdo de él un puñado de cuentos y dos poemas. Recuerdo aquel corto que aparecía en la película "El Filandón", aquel sobre las peras y "las peras".
El viernes pasado me regalaron un libro, por lo del Día del Idem, y fue una reedición de sus Cuentos de la provincia. El 25 por la mañana, murió.
A él que le faltaron muchos reconocimientos, lo acaban de elegír miembro permanente del Parnaso, ese que preside Ramón Carnicer y que, sin duda, cuenta en su decoración con los dibujos del maestro Beberide.
Sé que esto no es un panegírico, solo una nota de recuerdo por las sonrisas que supo sacarme y por sus maneras elegántemente pacientes.
La imagen esta tomada del blog Isla Cocotero

domingo, 19 de abril de 2009

De libros con Méndel


Tenía razón Paco, mucha razón. Merecía la pena leer "Mendel el de los libros". Un librito inmenso y delicioso que salió de la pluma de Stefan Zweig para disfrute de cualquiera que se atreva a abrir sus páginas. En el reducido mundo del café Gluck y por obra y gracia del recuerdo y la buena fe, este hombre que hubiera hecho las delicias de Pierre Bayard revive en una narración impecablemente articulada.
Mendel, el pobre Mendel el de los libros, era un hombre singular cuya pasión lo sacó de su tiempo. Vivía en una realidad propia, con una existencia propia complicada por las circunstancias fabricadas por el resto de la humanidad, que busca siempre las soluciones a lo que crea en errores mucho mayores y en enormes desgracias. Y ya no diré más, lo que yo diga no tiene valor, el valor surge cuando lees "Mendel el de los libros"

lunes, 6 de abril de 2009

CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO

Próximamente comenzarán a aparecer por aquí las líneas más fervientemente ocultadas durante mucho tiempo del futuro conocido autor. Se trata de los textos de Lucas Lucillo correspondientes a CONFESIONES DE UN LECTOR FRUSTRADO. Llegaron hasta mí por pura casualidad, porque su hermana Remedines se los quitó en un arranque de celos o furia, no me quedó muy claro. Y como no sabía qué hacer con ellos y como la recomía el remordimiento, me los dio - mejor, me los endosó - sin más ni más. Y ahora quiero compartirlos aquí, porque aunque no estoy muy seguro de su calidad, no quisiera que el pobre Lucas tuviera que esperar turno a hacerse famoso por intermediación de otro.
Nota: si no las pongo todas juntas es porque me cuesta entender su letra y me cansa mucho descifrarla.

viernes, 27 de marzo de 2009

DEL DIARIO DE BUENAVENTURA BOISÁN


EXTRACTO DEL DIARIO DE BUENAVENTURA BOISÁN

 

Aunque me ha costado varios días y no pocos martinis aceptarlo, al fin puedo escribir que sé que soy un experto en perder amigos. No en perderlos de un modo moral o espiritual no. Los pierdo pura y llanamente. Lo supe la primera vez que me crucé con uno hace dieciséis años y no me saludó y yo no me paré y el no se volvió y a mí no me quedó ni un rastro de pesar. Seguramente esa no fue la primera vez que perdí un amigo, pero si la primera vez que yo fui consciente de ello. Después siguió un rastro perdidas sin consignar en la memoria; más que pérdidas eran simples desvanecimientos, yo creo. O usurpaciones. Puede que fueran usurpaciones. Alguien se encaprichaba con un amigo ya hecho, con un trato curtido y aparentemente fiable y se lo llevaba como en una ventolera de verano. Yo ni siquiera notaba los huecos que iban dejando las amistades perdidas, bebía un poco – casi siempre martini al modo del norte – y ni me daba cuenta del desahucio producido en mi vida social.

 

Pero lo terrible llegó con el teléfono móvil. Primero tuve que sufrir la presencia de un aparato mudo – mejor digo afónico- que olvidaba transmitirme llamadas sorpresivas de amigos en apuros o con ganas de darme una sorpresa o de contarme a deshora lo bien que se lo estaban pasando nosabíandónde. Lo solucioné buscándome unos amigos de conveniencia que me telefonearon según lo convenido hasta aburrir. En realidad, conseguí lo que pretendía y pronto los otros amigos comenzaron a llamar a su estilo, por razones urgentes que inmediatamente se volvían peregrinas. Después… después de algún tiempo, el teléfono empezó a escasear las llamadas y finalmente se secó su timbre. Lo desarmé y llegué justo, justo a tiempo de ver como el último amigo se me iba cobertura abajo. No he vuelto a conectar el teléfono.

 

Este es el tercer martini ¡Qué asombrosos son los martinis con el limón reventado al estilo del norte! Mientras bebo pausada, pausada, pausadamente veo pasar por el fondo de los hielos la retahíla de los amigos perdidos. Es interminable. Pediré el cuarto martini y dejaré de escribir esto. Escribir me marea.

lunes, 16 de marzo de 2009

LOS IDUS DE MARZO


No han podido ser más eficaces los idus de marzo. Han delimitado todos y cada uno de los bordes de la desdicha. Todos, menos el de la soledad. La soledad no fue una variante apreciable en la luna de sangre que se levantó más diligente que nunca.  Apenas eran las seis de la tarde y esa redonda desgracia se desprendió del destino, se liberó del azar y se elevó sobre el subrayado de la lontananza, el que hace desaparecer marzo cada mediodía azul.

No han podido ser más eficaces los idus de marzo. Han eliminado todas las posibilidades de suicidio, homicidio, asesinato, parricidio, óbito, deceso, fallecimiento. Y la lista de desesperados abandonados a la triste suerte de la eternidad ha rebosado de lamentos irrebañables con filo, punta, estoque, cuerda o proyectil. Ni el agua ni el veneno ni la hondura ni la altura. Nada. La desdicha más terrible.

No han podido ser más eficaces los idus de marzo. La muerte ha sido abatida. Ya no queda esperanza para la humanidad. 

miércoles, 11 de marzo de 2009

DE ABRUMADORA SOLEDAD CAUTIVO

Para leer el resto del poema DE ABRUMADORA SOLEDAD CAUTIVO os invito a viajar a este otro blog http://luismiguelrabanal.spaces.live.com
En él encontraréis la segunda y tercera parte del citado, por cortesía de un poeta de verdad.

viernes, 6 de marzo de 2009

¿ES POSIBLE QUE DOSTOiEVSKY HUBIERA OÍDO ALGO DE ESTA CRISIS CUANDO ESCRIBIÓ EL ADOLESCENTE?

Y repito ¿Es posible que Dostoievsky hubiera oído algo de esta crisis cuando escribió el adolescente? Claro que no, pero él lo sabía, sabia que determinados comportamientos y sucesos son cíclicos o perennes en el ser humano. Como por ejemplo el de que esta novelita-relato de don Fiodor Mijailovich no se encuentre publicada actualmente en ninguna colección de ninguna editorial. Pero como lo mejor es leerlo por una mismo, he aquí el texto ¡Dios! premonitorio o admonitorio, no estoy muy seguro en esto:

Tocante a cómo han de acabarse los actuales imperios y el mundo y ha de fundarse de nuevo el universo social , encerróse largo tiempo en un terco silencio; pero, por fin, pude obtener de él un día algunas palabras.

-       Pienso que todo esto ocurrirá de manera bastante ordinaria- dijo una vez-. Sencillamente, todos los gobiernos, no obstante todos sus balances y todos sus presupuestos y su ausencia de déficit, un beau matin se encontrarán finalmente atascados, y todos, del primero al último, se negarán a pagar, de modo que todos, desde el primero hasta el último, se reconstruirán sobre la base de la general bancarrota. Pero el elemento conservador íntegro de todo el mundo se opondrá a ello, por ser accionista y acreedor, y no querrá consentir la quiebra. Entonces, naturalmente, comenzará, por así decirlo, la oxidación general: acudirán muchos judíos y empezará el imperio judaico; pero todos aquellos que no tuvieran acciones ni tuvieran nada, es decir, los pobres, no querrán, naturalmente, tomar parte en la oxidación. Principiará la lucha, y después de sesenta y siete derrotas, los pobres exterminarán a los accionistas, se incautarán de las acciones y ocuparán su puesto como accionistas, claro. Es posible también que digan algo nuevo, aunque también es posible que no. Luego, amigo mío, no sé ya columbrar nada de los destinos que han de cambiar la faz de este mundo... Por lo demás, consulta el Apocalipsis....

El adolescente  ¡¡¡1876!!! Fiodor M. Dostoievsky